Tlaskamati

sábado, 27 de noviembre de 2010

Qué intereses poderosos colocaron a Ernesto Zedillo en grupo PRISA?

Algunos miembros del nuevo Consejo de Administración de PRISA posan para los medios durante la Junta General Extraordinaria celebrada este sábado en Madrid, en la que los accionistas han aprobado la entrada de Liberty en el capital.- CRISTÓBAL MANUEL


Los accionistas de PRISA han dado luz verde en la Junta General Extraordinaria de la compañía, celebrada este sábado en Madrid, a la operación de ampliación de capital mediante la cual ingresará 650 millones de euros y por la que los inversores presentes en Liberty pasarán a ser accionistas del Grupo.

La aprobación por la junta se produce una vez que el pasado miércoles, los accionistas del vehículo inversor (SPAC) Liberty Acquisitions Holding Corp aprobaran por amplia mayoría su entrada en PRISA en una Junta General celebrada en Nueva York.

La transacción se articula mediante la adquisición del 100% de Liberty por parte de PRISA, que se realizará mediante una ampliación de capital en especie con un canje de acciones por la que PRISA obtendrá una caja neta de unos 650 millones de euros, y los inversores de Liberty pasarán a ser accionistas del Grupo. PRISA procederá después a la disolución de Liberty.

El presidente de la Comisión Ejecutiva del Consejo, Juan Luis Cebrián, señaló que el accionista de referencia de PRISA permanecerá como socio de control de la compañía, y queda garantizada la continuidad de la actual gestión. En un primer momento mantendrá el 38% de las acciones con derecho a voto y, una vez que se complete la operación en el plazo de tres años y medio, pasará al 30%, quedando el 70% restante en el mercado (free float). Los títulos cotizarán en las Bolsas de Madrid y Nueva York.

Los inversores de Liberty recibirán, por cada acción del SPAC, 1,5 acciones ordinarias de PRISA y 3 acciones convertibles sin voto, y cincuenta centavos de dólar en efectivo. Los tenedores de warrants de Liberty recibirán por cada uno de ellos 0,45 acciones ordinarias de PRISA y noventa centavos de dólar en efectivo. Sus tenedores pueden canjearlas por acciones ordinarias durante los próximos tres años y medio, fecha en la que la conversión será obligatoria, aunque con una cláusula de protección del valor si en ese momento la acción registrara un precio inferior a 2 euros. Como consecuencia de ello, la junta aprobó la emisión de 224,85 millones de acciones ordinarias y 402,98 millones de acciones convertibles sin voto.

Por su parte, los accionistas de PRISA que lo fueran antes del 23 de noviembre tendrán derechos de suscripción de 1,1 nuevas acciones ordinarias de la compañía por cada título que tengan en la actualidad, a un precio de 2 euros por acción. Podrán negociar mediante warrants sus derechos de suscripción en la Bolsa de Madrid durante los próximos 42 meses.

De ejercerse estos derechos en su totalidad la compañía emitirá 241 millones de acciones ordinarias nuevas y entrará un efectivo de 482 millones de euros, adicionales a los 650 millones que ingresa ahora, con lo que al término de tres años y medio la ampliación de capital supondrá un total de 1.132 millones de euros.

PRISA incorporó en abril al fondo DLJ South American Partners al 25% en Santillana. Este mismo mes de noviembre, las autoridades de Competencia dieron luz verde a los contratos firmados con Telecinco y Telefónica, que suponen la entrada de 970 millones de caja por la venta de sendos porcentajes del 22% de Digital+ a cada una de dichas compañías, controlando PRISA el 56% del capital de la plataforma de pago. También se producirá en diciembre la integración de Cuatro y Telecinco en una nueva empresa audiovisual de la que PRISA tendrá el 18,3%.

Cebrián señaló que el conjunto de las operaciones supone una entrada de caja, a lo largo de este año, de 1.900 millones de euros y una atribución de valor en acciones de la nueva Tele 5 de 561 millones. Añadió que estos recursos se utilizarán fundamentalmente para reducir deuda, pero más de 200 millones quedarán en manos de PRISA a fin de restaurar el capital circulante y financiar las operaciones de reestructuración que la compañía necesita.

EL PAÍS - Madrid

Peña Nieto y la Gaviota, La Telenovela de Televisa



doro peaton
Director de cámaras, Carlos Salinas, padrino de arras: EAzcarraga, Guiónhistórico: EKrauze, Musicalización: Magneto-vuelav

Luis Fernandez
quien va conmigo a la ??? tengo 2 boletos... jajajaja no es ciertou!!! jajaja

Cristhian Israel
Si paulette viviera podria ser Damita (niña de las flores) de la boda de Gaviota (Angelica Rivera) y Copete Peña Nieto

Jonson
Los muñequitos del pastel son Paulette y la ex-esposa

Studios_Nf
una vergoña!

Rafael Prime
El peje y Salinas se funden en un abrazo y se piden disculpas, Mouriño mira desde el cielo con incredulidad

Manuel Villa
Realmente asombrado del retroceso en el que vamos.. en todos los canales hablando de la boda de este señor... !!

aurelianogarcia
Algo muy chic q le faltó a la boda d Gelboy,es q la cena pudo haber sido 1 pedazote d Pollo Yón

aurelianogarcia
El divorcio del año: 9 de Julio de 2012. La Gaviota deja a Peña nieto y se le ofrece a Manlio Fabio Beltrones

Lenny lara
La Barbie padrino de Muñequitos de Pastel..sin Cabezas.

Pakey
........ Llega el Peje, le planta un beso a Peña Nieto y huyen corriendo de la mano..... Carlos Salinas llora desconsolado !

Enrique Vargas
que el padrino de la sal y azúcar para el bodorrio es el Chapo. Contenida en envases con forma de barbie.

Lenny lara
Jovenes mexicanos irreverentes pero con sentido Comun,no permitan que méxico tenga un gobierno de Novela.

Mario Alberto
los testigos de la boda de peña nieto son Baz baz y AMLO jeje

Lenny lara
De los creadores de: "necesito esposa para el 2012" y "eres la unica que encontre"llega la

Galan de la Colonia
Fox estaba comiendo con su esposa Martha ataviada como Catalina Creel. Enseguida llega Peña Nieto y le dice: Comes y te vas

Viridiana Bautista
saben en que termina la ? el deja a la gaviota y se casa con Fernando Colunga hahahahahahaha

BatiMiringlab
Visitare a los polis de Tlaquepaque aunque me pierda la boda de la la justicia es 1°

Victor Olvera
. . . .Vals de la boda Nieto-Gaviota: "El Gavilán Pollero"

Fox y Calderón destruyeron el cerro de San Pedro


Foto
El cerro de San Pedro ya no existe; las águilas, las víboras y las imponentes bisnagas, tampoco. Minera San Xavier arrasó con todo María Meléndrez ParadaFoto Foto

Un domingo de 1995, después de la misa que reunía semanalmente a los habitantes de Cerro de San Pedro, un forastero subió al altar donde había oficiado el cura, y dijo a los feligreses que todas las casas y tiendas y fondas y calles y ruinas del pueblo iban a desaparecer bajo las máquinas de una empresa internacional que devolvería a la región la prosperidad de otros tiempos.

Ante el asombro de sus oyentes, el extraño aclaró que nadie saldría perjudicado pues, además de una justa indemnización, cada familia recibiría una nueva vivienda en la cercana comunidad de La Zapatilla, y los hombres y las mujeres en condiciones de trabajar obtendrían un empleo. Así, la ceremonia religiosa se convirtió en asamblea, cada cual tomó la palabra y expuso sus argumentos, pero la inmensa mayoría rechazó la oferta.

Por la belleza de sus construcciones –su templo de la segunda mitad del siglo XVIII, su peluquería, su panadería y su botica del XIX, su escuela, su mirador que domina el paisaje del desierto (hoy dominado a su vez por Los Zetas)–, y desde luego por su importancia histórica, Cerro de San Pedro es, según la UNESCO, patrimonio cultural de la humanidad. Pero si el águila siendo animal, se retrató en el dinero, la montaña a la cual debe su nombre este pueblo posó, en el siglo XVII, para el escudo oficial del estado de San Luis Potosí.

Todo porque en ese lugar, en 1592, los españoles descubrieron ricas vetas de oro y plata, y para apropiárselas, el aventurero Pedro de Anda fundó la villa de San Pedro del Potosí, en honor de su propio santo, faltaba más, y de las minas del Potosí en Bolivia.

La extracción de metales preciosos comenzó en 1595, pero como no había agua para separar las codiciadas petitas rubias y blancas del plomo y el fierro con aplicaciones de mercurio, los europeos abrieron un camino de herradura para llevarse las piedras a una aldea donde abundaban los manantiales y fabricaban queso de tuna.

Cerro de San Pedro tuvo sus épocas de auge –de 1595 a 1621, de 1699 a 1763, de 1807 a 1830– cada que se descubrían nuevas vetas, y cuando éstas se agotaban se convertía otra vez en pueblo fantasma. La riqueza de su entraña era tal que, en 1902, durante su última bonanza, de cada tonelada de roca aún salían 7 kilos de oro. Pero en 1953, vacía, exhausta, la mina cerró para siempre y el pueblo quedó a merced de las telarañas. Sus escasos pobladores sobrevivieron criando cabras y tratando de echar a andar negocios turísticos, asfixiados por la miseria, hasta que un domingo de 1995, un forastero subió al altar de la iglesia y les puso los pelos de punta.

En ese momento, sabiendo que dentro del histórico cerro ya no había sino tierra y fauna, una empresa canadiense denominada Minera San Xavier (MSX), acababa de presentar al gobierno de Ernesto Zedillo un enloquecido plan de negocios. Este consistía en demoler el pueblo, dinamitar la montaña y reducirla a polvo, para extraer de éste los últimos residuos de oro. Al conocer las intenciones de quienes enviaron al mensajero, los habitantes de San Pedro se organizaron para defenderse y crearon el Frente Amplio Opositor a la Minera San Xavier (FAO).

Encabezado por el ingeniero Mario Martínez Ramos y por el abogado Carlos Covarrubias, el FAO ha sostenido desde entonces una admirable batalla jurídica y política, que frenó el proyecto durante los primeros siete años. Pero en 2002, Vicente Fox intervino de manera personal y presionó de tal modo a las autoridades municipales de Cerro, que éstas doblaron las manos y permitieron que la minera empezara a devastar la región.

Gracias a Fox, a su secretario del Medio Ambiente, el ex gobernador de Jalisco, Alberto Cárdenas Jiménez, y al entonces gobernador Marcelo de los Santos (óleos), desde el segundo semestre de 2005, todos los días en punto de las tres de la tarde, Minera San Xavier detona una carga de 25 toneladas de explosivos y hace volar 80 mil toneladas de roca. De éstas, selecciona 32 mil y las tritura; luego, ya pulverizadas, las deposita en unas tinas metálicas al aire libre, y las cubre con una mezcla de 16 toneladas de cianuro de sodio disueltas en 32 mil millones de litros de agua.

Así, de cada tonelada extrae medio gramo de oro. Leyeron bien: medio gramo de oro. Pero como exprime 32 mil toneladas diarias, en cada jornada obtiene 16 kilos de oro. Un kilo de oro tiene 33 onzas. Cada onza, a precios de hoy, vale mil 300 dólares. En términos brutos (sin descontar gastos, sueldos y sobornos) la minera gana 42 mil 900 dólares por cada kilo, y 686 mil 400 dólares por cada 16 kilos (su cosecha cotidiana), cifra que multiplicada por los 30 días del mes representa la friolera de 20 millones 592 mil dólares, o 247 millones 104 mil dólares anuales, o más de mil millones de dólares en estos cinco años.

La primera vez que visité Cerro de San Pedro, en mayo de 2005, invitado por Carlos Covarrubias y don Mario Martínez, me maravilló todo: las ruinas, las casas en pie, la iglesia, el desierto, las bisnagas bicentenarias, el silencio, el aire, las águilas que cruzaban por el cielo sosteniendo una víbora entre las garras. Y por supuesto la montaña, con sus dos cuevas como los ojos de una calaca.

Hace días regresé al pueblo y, mirando hacia lo alto, pregunté a mis amigos del FAO por las cuevas, que también salen en el escudo de San Luis Potosí. Don Mario respondió: Eso que estás viendo es el Cerro de Atrás, el de San Pedro ya no existe. ¿No entendiste que estos cabrones lo volaron? Y apuntando en otra dirección, me señaló una especie de túmulo funerario de mil 500 millones de toneladas de tierra contaminada con ácido cianhídrico, que jamás volverá a ser útil para la vida.

¿Y las águilas? ¿Y las víboras? ¿Y las imponentes bisnagas? Tampoco existen. Minera San Xavier, con el apoyo inicial de Fox, y actualmente con el de Felipe Calderón, hoy por hoy el hombre más comprometido con la defensa del medio ambiente en el planeta (así se va a presentar en la cumbre que pasado mañana arranca en Cancún), ayudaron a provocar su exterminio por la miserable cantidad de mil millones de dólares. ¿Y a cambio de qué? Nadie lo sabe. El pueblo vive en la miseria de siempre y los caminos que lo comunican los controla el narcotráfico.

Fox y Calderón son responsables de que la cuarta parte del territorio nacional –una extensión de 24.5 millones de hectáreas– estén concesionadas a mineras nacionales y extranjeras, que saquean los recursos naturales del país y no dejan nada bueno. Pero las cosas pueden complicarse en breve, porque no lejos de Cerro San Pedro, en el desierto de Real de Catorce, donde crece el peyote sagrado de los huicholes, otra minera canadiense ha recibido permiso federal y estatal para dinamitar el subsuelo en busca de toda la plata residual que contenga.

La esperanza de muchos reside en que esta agresión, no sólo a la tierra sino a la culturas de los habitantes más antiguos del país, vuelva a poner a los pueblos indios en pie de lucha, codo a codo con el movimiento popular que se organiza para desmantelar, pero ya por favor, la sanguinaria dictadura panista. Si ustedes van a Cancún, ojalá repartan este Desfiladero entre las delegaciones ciudadanas, a las que, desde aquí, se les da la más cordial bienvenida.

Jaime Avilés

viernes, 26 de noviembre de 2010

La FIL de Guadalajara a tu computadora....



Guadalajarafeia

Si no puedes ir a la fiesta del libro más importante del mundo en español, Babelia te la lleva a tu ordenador, a tu computador, a partir de hoy. Gelman, Arriaga, Glantz, Restrepo, Volpi, Lins, Montero y 25 escritores más participarán en la cobertura especial que hará la revista literaria y cultural de EL PAÍS a través de su blog, Papeles perdidos, de la 24ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), México, que empieza mañana y termina el 5 de diciembre. El traslado que hace Babelia de esta fiesta literaria al ciberespacio es a través de podcast corales que trazarán un panorama de la literatura en castellano, un cibertaller literario, un ciclo de encuentros digitales con autores consagrados y un debate entre cinco creadores sobre el estado de la cultura latinoamericana.

La inauguración de este especial la hará hoy, a las seis de la tarde, Nubia Macías directora de la FIL, a través de un encuentro digital con los lectores. Además Papeles perdidos abrirá mañana una gran encuesta en la que los internautas elegirán los libros que mejor han retratado la historia de América. Toda la información sobre esta encuesta la publicaré mañana en este blog. Además, la edición impresa de Babelia, de mañana, estará dedicada a la FIL.

Este año la cita del libro gira en torno a tres temas: Castilla y León, cuna del español, como literatura invitada; los 200 años del comienzo de las independencias de las repúblicas latinoamericanas y los cien de la revolución mexicana. En esta edición, en Guadalajaran participarán cerca de 200 escritores y 1.900 sellos editoriales de 40 países.

Por eso Papeles perdidos hará una cobertura especial de esta fiesta de la literatura, la historia y nuestra lengua. El encuentro digital con Nubia Macías y la apertura de la encuesta son el preámbulo de la programación especial que ha preparado Babelia a partir del lunes, y que consta de cinco apartados o secciones donde los internautas tiene un papel protagonista:

Mapa sonoro de la literatura. Veinte escritores poco conocidos a nivel hispanohablante, pero con gran futuro, uno por cada país de lengua castellana, trazarán en un audio la situación actual de la literatura de nuestro idioma. Cada día un grupo de ellos analizará los diferentes géneros literarios: Novela (lunes y martes), poesía (miércoles), cuento (jueves) y ensayo (viernes). Los lectores escucharán estos audios y completarán este panorama con sus propias opiniones.

Debate cultural latinoamericano. Los escritores Juan Villoro (México), Laura Restrepo (Colombia) y Pablo Casacuberta (Uruguay); el escritor, guionista y director de cine Guillermo Arriaga (México) y la cineasta Lucrecia Martel (Argentina) debaten y polemizan en un encuentro exclusivo realizado en Casa de América, de Madrid, sobre la cultura latinoamericana, sobre su presencia a nivel continental y universal y su proyección. Un diálogo que se publicará por entregas a partir del lunes con los siguientes temas: El peso de los estereotipos, La identidad, Políticas culturales, ¿compromiso político o con su obra? y la falta de comunicación entre países e Internet como solución.

Encuesta, Retrato literario de América. Los internautas elegirán los libros que mejor han contado la historia y reflejado la idiosincrasia del continente en narrativa, poesía y ensayo. Cada lector propondrá tres libros por género literario. La encuesta se abrirá mañana y se cerrará el viernes 3 de diciembre, de esta manera el domingo se anunciará la lista de los mejores libros que han contado América Latina, según los lectores de Papeles perdidos.

Cibertaller literario. La escritora española Rosa Montero y el autor mexicano Jorge Volpi contestarán a las preguntas que formulen los lectores sobre el mundo, la “cocina”, de la creación literaria. Cada día estará dedicado a un tema (argumento, tiempo/espacio, personajes, etc) y lo conducirá uno de los autores invitados. Será a través de Eskup, la red social de EL PAÍS.

Encuentro digital: Babelia en Guadalajara. Nubia Macías, directora de la FIL, inaugurará hoy, a las 18 horas, este especial de Babelia en Guadalajara a través de una charla con los lectores. Un ciclo especial que continuará la próxima semana con la siguiente programación: Lunes 29 de noviembre (17 horas), Margo Glantz, escritora mexicana y ganadora del Premio FIL 2010, antes Juan Rulfo, por ser “un ejemplo para las nuevas generaciones de escritores”. Martes 30 de noviembre (18 horas), el poeta argentino Juan Gelman, Premio Cervantes 2007, y uno de los escritores más relevantes en lengua española. Miércoles 1 de diciembre (18 horas), el escritor Jesús Ferrero, de Castilla y León, comunidad española invitada a la FIL, y quien acaba de publicar Balada de las noches bravas (Siruela). Jueves 2 de diciembre (19 horas) el narrador, poeta, guionista y director de cine brasileño Paulo Lins, autor de títulos como Ciudad de Dios y una de las voces latinoamericanas más innovadoras. Y el viernes 3 de diciembre (18 horas) clausura este especial el narrador, guionista y director de cine mexicano Guillermo Arriaga, uno de los creadores que está renovando las formas de contar historias escritas y cinematográficas.

Babelia y Papeles perdidos continúan de esta manera con la cobertura especial de eventos literarios y culturales clave para el mundo hispanohablante; como ya hiciera en marzo con el Congreso Virtual de la Lengua, en abril con la semana del Día del Libro, en mayo con la Feria del Libro de Madrid, en junio con el Mundial de Fútbol de Sudáfrica y en octubre con BabeliAmérica, con la cobertura en Madrid de dos eventos importantes: Viva América, de Casa de América, y Ágora, América Latina, de la Fiiapp. Y a partir de mañana con La 24ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara, la cita literaria más importante del castellano.

Imagen: Feria del Libro de Guadalajara (EFE).


Por: Winston Manrique Sabogal26/11/2010

miércoles, 24 de noviembre de 2010

El columpio campesino, ...Abasolo Tamps.

Abasolo Tamaulipas y la guerra mentida... USA-PlanMérida/Comando Norte...


Mecí el columpio, un rato,
Busqué a mi lado, está Abasolo!
Con un cielo azulado, limpio
De cómplice el columpio
Siguió meciéndose otro rato.

Encontré a los pájaros perdidos,
Con las señoras en las plazas,
Con los surcos en sus ríos,
Y la cotidianidad del campo.

Con su paz inquebrantable
el columpio campesino.
El columpio estaba solo,
Y siguió, balanceándose;
un rato… cual impulso divino.

El peatón
Pasé por allí en agosto del 2008.

Esclavos del narco.. víctimas de la guerra fallida

Jornaleros engañados. Cara necesidad.

Los contratan para sembrar árboles, pero cultivan mariguana


Para llegar al poblado hay que recorrer 30 minutos por una carretera a doble carril. El sitio es apacible, con viejas casonas y modernas construcciones. Pocas calles cruzan el poblado de norte a sur y de oriente a poniente. Ninguna de ellas está pavimentada ni recubierta con asfalto. Todo es balastre.

El poblado es ocupado por matrimonios de jornaleros, cuyos hijos mayores trabajan en los campos, principalmente en el corte de mango de exportación. Por eso, todos conocen las labores del campo. Prácticamente se destetan diestros en el paleo y uso del azadón. El desyerbe y andar a gatas, en cuclillas o agachados sobre el surco, es para ellos una tradición familiar que inició hace ya más de 70 años.

Por eso, ellos conocen la tierra. Por eso, su trabajo es el campo y en cualquier campo las pueden, dicen los lugareños que aceptan hablar a condición de no ser identificados ni especificado el rancho en donde viven. Y tienen una razón para mantener esa secrecía: algunos de sus familiares cercanos o lejanos son aún esclavos del narco en la sierra.

Ellos dicen no saber si aquellos ya murieron en la refriega que se soltó en medio del sembradío de mota entre los militares y quienes los esclavizaron, porque allá, en el cerro, en lo alto, entre Chihuahua, Durango y Sinaloa, los teléfonos no sirven y no hay forma de salir, a excepción de contar con la venia y guía de Dios o con las patas por delante, en un ataúd.

Los que se reúnen a contar la tragedia que entristece los hogares de sus tíos o primos, cuentan que los que se fueron se gastaron sin cortapisa lo que ganaron con casi dos meses cosechando a mano las más de 43 mil toneladas de mango ataulfo, ken o keitt.

No ahorraron para esperar a septiembre, para cuando pasaran las lluvias tardías y comenzar a trabajar en el trasplante de hortalizas. Por eso estaban desesperados cuando las camionetas de lujo llegaron y se apearon en el abarrote aquellos jóvenes y ensombrerados personajes. Dijeron estar buscando jornaleros jóvenes, reservados y diestros en la siembra.

Les ofrecieron un trabajo por algunos meses a cambio de buena paga. Comida y techo, lo suficiente. La cosa era fácil porque solo con la luz del sol trabajarían sembrando árboles en un rancho de la sierra.

Muchos sospecharon que era el narco el que los contrataba y decidieron alejarse del lugar, así sin más. Solo dieron unos pasos hacia atrás y no voltearon.

Pero 15 de sus parientes sí aceptaron. Acordaron la paga por sembrar árboles en un rancho de la sierra, llenaron mochilas, se despidieron de sus padres y se montaron en la caja de la camioneta de lujo.

Dejando polvareda en el pueblo, la camioneta se retiró para ya no regresar al menos hasta ahora.

Los que se fueron llevaban celulares, pero los teléfonos no son respondidos. El silencio los arropó como si la tierra se los hubiese tragado. No dejaron dirección ni tampoco rumbo por dónde ser buscados. Solo dijeron que iban a la sierra y la sierra se los había tragado.

Para entonces las familias ya estaban más que nerviosas. Y ni modo de denunciar los hechos porque para ellos los que se fueron estaban en manos del narco, bajo contrato del narco. Si denunciaban y estaban vivos, la querella les pondría la bala en la cabeza, y si estaban muertos ya sabían que nunca serían localizados porque jamás lo ha hecho la Procuraduría General de Justicia del Estado. Por eso aquellas madres desconsoladas se mordieron los labios y en silencio oraron. Solo les quedaba Dios y a él recurrieron, doliéndose por no haber detenido al hijo, que preso de la avaricia, de vivir las emociones del narco, había abandonado la casa paterna en el rancho.

Mientras ellas oraban en la ciudad, en el templo, en el poblado tres jovencitos se agazapaban en el monte. Temían llegar con luz al poblado y esperaron la complicidad de la noche. Se arrastraron hasta llegar a su casa y sorprendieron a todos por su apariencia: ojos hundidos, pómulos saltados, labios curtidos, manos manchadas de verde hasta la cutícula. Escuálidos como náufragos. Harapos como ropas. No contaron nada. Solo se abrazaron con sus hermanos y padres y en silencio lloraron. Esa noche descansaron con los ojos abiertos al cielo frío y estrellado.

Después contaron que trabajaban de sol a sol, sin más paga que insultos, culatazos y riflazos en la cabeza, espalda, estómago y en las nalgas. Por comida, maíz cocido, solo maíz con agua.

Pero esa tarde los soldados llegaron. Balaceras por donde quiera. Sus cuidadores huyeron, tiraron los rifles, abandonaron la siembra. Cada quien por su lado. Ellos tres se encontraron y decidieron bajar las montañas. En menos de una semana llegaron a su casa.

El fin de semana, la Novena Zona Militar informó que en acciones diversas había decomisado, armas, drogas desde Choix hasta Escuinapa. No reportó bajas.

Luis Fernando Nájera

Queremos volar!: Aeromozas Mexicanas

La dirigente de las sobrecargos, Lizette Clavel, minimiza la iniciativa; sólo queremos volar, dicen

Foto
Entre las 10 sobrecargos que aparecen en el calendario Aeromozas Mexicanas: levantando el vuelo hay una licenciada en economía, otra en relaciones comerciales y una más que fue soprano de Los Diez Pianos; pero a todas las unen las ganas de volarFoto José Núñez
Arturo Cano

Ania tiene cinco años y, como muchos niños de su edad, un interés juguetón en los aviones: ¡Mira, mamá, allá trabajas tú!, dice, cuando mira uno sobre el cielo de la ciudad de México. Y su mamá, que se llama Mónica Silva –o la muchacha en bikini del mes de marzo–, dice que sí y aprieta los dientes, porque no ha tenido la fuerza para decirle a su pequeña que no vuela desde agosto.

Mónica y nueve de sus compañeras compartieron hasta hace unos meses el trajín de Mexicana de Aviación, hasta que la aerolínea anunció que dejaba de volar. Con el mismo espíritu de equipo con el que jalaban los carritos en el pasillo del avión o intercambiaban miradas de alerta para luego regañar a los pasajeros reacios a usar el cinturón, 10 jóvenes sobrecargos decidieron invertir sus ahorros o vender sus autos para lanzar un calendario sexy.

Lo hicimos para generar ingresos y para apoyar a quienes se nos quieran unir. Es una demostración de las ganas que tenemos de recuperar nuestros empleos, dice Delmy Padilla.

Sólo cuando la hechura del calendario estaba en marcha, las sobrecargos se enteraron de que colegas suyas de otras latitudes se les habían adelantado. Así ocurrió con tres ex azafatas de la brasileña Varig, quienes aparecieron desnudas en una revista de las llamadas para caballeros hace cuatro años, como una forma de protesta tras ser despedidas. Apenas en marzo pasado, azafatas de la endeudada Air Comet, de capital español, lanzaron también un calendario, en el cual posaron semidesnudas en distintos escenarios aeronáuticos. Así lograron llamar la atención sobre el hecho de que la empresa no les había pagado sus salarios durante 10 meses.

“Pero nosotros no llegamos al full monty”, ríe Gina Itxel Aguilar.

Aunque la audacia de las sobrecargos devolvió reflectores a la cara laboral del conflicto de Mexicana de Aviación, la dirigencia sindical no parece reír mucho con el calendario.

Lizette Clavel, secretaria general de la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación (ASSA), ha sido pródiga en declaraciones que minimizan la iniciativa. La agrupación, ha dicho Clavel, ha batallado largo tiempo para que sus afiliados y afiliadas sean llamadas sobrecargos y no aeromozas ni azafatas. Sobre el calendario, Clavel, quien presume su amistad con el secretario del Trabajo, Javier Lozano, y fue candidata a diputada por el PAN, dice que la iniciativa puede abonar la visión sexista sobre el personal de vuelo. Algunos dirigentes sindicales también han afirmado que el calendario tuvo tan escaso eco que las sobrecargos no lograron ni llenar los 12 meses del año.

Desempleadas con el presidente del empleo

“Sobraban interesadas. Hicimos casting a muchas, pero al final sólo quedaron las que estaban comprometidas con el proyecto”, dice Ernesto Gilabert, fotógrafo de modas, quien se chutó todo el calendario en un solo día, en una escuela de vuelo de Iguala, Guerrero.

Y estar comprometidas con el proyecto significaba, además de dedicarle tiempo, poner una parte de los más de 100 mil pesos que costó. Los ingresos que se obtengan serán, naturalmente, para las trabajadoras que invirtieron, así como para sus compañeros que ayuden a vender los calendarios, pues todos llevan cuatro meses sin cobrar salarios.

Las sobrecargos del calendario, con antigüedad que va de uno a 13 años, no quieren entrar en polémica con su dirigente sindical. Si decidieron llamar a su trabajo Aeromozas mexicanas: levantando el vuelo, fue simplemente porque no querían nombres ni logotipos que las ligaran a Mexicana (la precaución, en víspera de recontrataciones, no es sino una estrategia de sobrevivencia).

Ninguna de las 10 ha tenido, además, una participación activa en la vida de su sindicato. De hecho, metidas de lleno en su calendario y con horarios más rudos que cuando volaban, ni siquiera asistieron a la asamblea donde el pasado domingo la ASSA decidió aceptar la oferta de PC Capital, avalada por el gobierno federal, para dar mayor viabilidad, solidez y sustentabilidad a la aerolínea. Para los trabajadores esa formuleja significa simple y llanamente que todos serán liquidados, y que siete de cada 10 no serán recontratados. Y quienes lo consigan verán afectadas seriamente sus conquistas laborales y reducidos sus salarios (sin aumento durante los primeros dos años, además). De las 55 horas de vuelo efectivo al mes que tiene el contrato de los pilotos, por ejemplo, aumentarían a 70, y las sobrecargos pasarían de 51 a 68.

Para la mayoría, no ser recontratadas es un boleto directo al desempleo permanente, a abandonar para siempre el sueño de volver a volar.

Si tienes más de dos años como sindicalizada, en otras aerolíneas como Interjet o Volaris ya no te contratan, dice Rosy Arcos, para quien es “muy triste que este gobierno (‘de quien sería el presidente del empleo’) haya perjudicado tanto a los trabajadores”.

No somos famosas, pero ya nos piden autógrafos

Por la muy transitada avenida Cuauhtémoc caminan, en orden de aparición en el calendario, las sobrecargos que ilustran de enero a mayo: Coral Pérez (fotógrafa aficionada y quien ideó el proyecto), Ofelia Acordagoytia, Mónica Silva, Rosy Arcos y Claudia Elías.

Tras ellas andan las que pusieron su imagen de julio a noviembre: Luana Lubaggi, Gina Ixtel Aguilar, Samantha Vázquez, Maribel Zavala y Delmy Padilla (en junio y diciembre aparecen las 10).

De camino a un semáforo, donde los colegas de la lente harán sus tomas, dos de las sobrecargos son puestas frente a las críticas de quienes ven en su calendario una expresión degradante que convierte a las mujeres en objetos. Ninguna de nosotros se piensa como un objeto, dice Delmy. Somos mujeres de bien, de lucha y de trabajo. ¡Y somos inteligentes!

Entre el rojo y el verde, Delmy le pone contenido a su expresión: Yo soy economista, pero de economista no ganaba nada. Y yo soy licenciada en relaciones comerciales por el Politécnico, le mete el hombro Mónica. Y ella, dice señalando a Ofelia, es soprano. Sí, era una de las voces principales del grupo Los Diez Pianos, que tuvo temporada en el Teatro de los Insurgentes.

Por caminos distintos, aunque casi todas con ganas de volar desde siempre, llegaron a Mexicana.

Y hoy atraen las miradas curiosas de algunos transeúntes y automovilistas, y las señales de apoyo y los chiflidos de otros. ¿Ustedes son las del calendario?, les preguntan aquí y allá. Y ellas contestan con prisa, porque ya parten raudas a otro de sus compromisos. Ya no hay que correr para llegar a tiempo al vuelo, sino al siguiente programa de televisión. No somos famosas ni nada, pero nos piden autógrafos, se ríe una de ellas. Antes de emprender el vuelo, corren hacia la banqueta. Mantener ese equilibrio con tamaños tacones debe ser tan difícil como servir café en medio de turbulencias. El empresario Gastón Azcárraga, señalado por tirios y troyanos como el creador de este desastre (y el desempleo para más de seis mil trabajadores), sigue tan campante mientras, en la despedida, Gina Itxel se arranca con el grito que se pierde entre el ruido de los motores: ¡Queremos volar, queremos volar!


Periódico La Jornada
Miércoles 24 de noviembre de 2010, p. 20