Yo quise a la Patria por debil y mustia,/la Patria me quiso con toda su angustia/y entonces nos dimos los dos un gran beso:/Los besos de amores son siempre fecundos,/un beso de amores ha creado los mundos,/Amar, ..eso es todo! querer... todo es eso!A.Nervo(La raza de Bronce)
viernes, 11 de diciembre de 2009
jueves, 10 de diciembre de 2009
PAGARE A LA VISTA DEL PORTADOR


“Y si cambiamos a Fecal, Tal vez por Juanito, y al perro Bermúdez para hacienda, y el chapulín colorado en la sedena y lucerito en la sedesol no puta madre pues que le hizo este país a Calderón que lo odia tanto”.
Asi comienza un internauta de esos que tanto odia Loret de Mola. Frente a la proposición Calderonista de enviar a Carstens como Gobernador del Banco de México (que tampoco es de México), que como lo publica reporte indigo en su edición 155 de fecha 13/11/09: “proveniente del “cartel” de Chicago, un grupo de jóvenes brillantes que en los años 80 y 90 se forjaron en la Escuela del Banco de México.
Los años dorados del cartel de chicago comenzaron en el 2000, cuando Vicente Fox se convirtió en el presidente no priísta de México y llamó a Francisco Gil Díaz para ocupar la Secretaría de Hacienda.
Para consolidar su equipo de trabajo, el nuevo titular de Hacienda convocó a sus ex compañeros de Banxico, Agustín Carstens, José Julián Sidaoui y Alonso García Tamez.
Y el circulo terminó de cerrarse cuando Francisco Gil Díaz reclutó del sector privado-televisa- a quien se convertiría al hombre de todas sus confianzas: Juan José Soarez Coppel(Ahora Director de PEMEX).
Sin embargo, debido a sus excelentes cartas credenciales, Agustín Carstens fue llamado, a mitad del gobierno Foxista, para convertirse en el Director Gerente del Fondo Monetario Internacional(FMI).
… Si algo distingue al llamado Cartel de Chicago, es que a pesar de que sus miembros están educados en la ortodoxia, sus prácticas financieras suelen tener destellos especulativos…”
Se dice que se tiene hasta el 15 de diciembre, para que el Senado pase esta propuesta. El fintero del PRD Navarrete hace lo propio, las organizaciones gremiales del Empresariado lambiscón, dan su visto bueno, con argumentos como: Es un hombre preparado, “nadien” quiere un mal para México! Yo creo que tampoco el señor Carstens…(Aunque reaccionara distinto frente a las observaciones del Nobel de Economía).
Y por otro lado, el Premio Nobel de la Paz Obama, haciendo gala de su capacidad de elocuente discurso. También Hitler era un gran orador y este recibe su honorífico premio, lo escucho expresivo en el excusado y se llena de paradojas este mundo. Justificar una guerra? Anticiparse a la crítica, al no inmutarse, es meterse al pantano, es justificar al reptil arrastrándose.
Doropeaton.
martes, 8 de diciembre de 2009
SON-ETO MIS AMIGAS.

Señora Soledad y Doña Libertad,
Cuando eran amigas se propusieron,
Vagar y posarse en cuerpos desolados.
No tardaron mucho y encontraron;
Espacios fríos y otros empedrados.
Cuerpos desnudos vagaban a solas,
Consignas rebeldes, jubilosos gritaban!
Ansiosas almas de sentirse acompañadas
Y otros, causas justas en utopía pensaban.
Pasaron los años, mil lunas las vieron,
A la orilla de un río se encontraron,
En barranca profunda, apartadas.
Mirándose a los ojos concluyeron;
Que nunca ellas… estuvieron separadas.
Doropeatón.
lunes, 7 de diciembre de 2009
LA REVOLUCION INMINENTE.

“Lo mejor que el mundo tiene, está en la cantidad de mundos que el mundo contiene”. E.Galeano
En la Escuela me enseñaron que la Revolución la hicieron hace casi 100 años, que fue una guerra sangrienta donde murieron un poco más de 1 millón de mexicanos.
Las banderas de lucha enarbolaban la justicia social y la pretensión de arrebatar a un pequeño grupo de poder el control del país. Flores Magón, no tenía tanta libertad de expresión como ahora, tanta sangre derramada valió la pena; dirán algunos.
El Mexicano es pacífico, nos dibujan, encapsulando ese mensaje subliminal que estigmatiza y que maquilla un imperativo. Tenemos sangre Yaqui, Azteca, Maya, Otomí, Huasteca…mezclada con las “tribus que vinieron de fuera”; lo que desnuda nuestra diversidad.
Este 2010 nos enfrentaremos con movimientos sociales dispuestos a arrebatar el control del país a un grupo de poder enraizado, a un sistema político que nos aplasta y nos consume.
Un autor veracruzano sintetiza nuestro dilema de la forma siguiente: “Los hombres tienen miedo de sí mismos, tienen miedo de confrontar aquellos que han agraviado. Les exigen poner la otra mejilla y por lamentable que parezca, tampoco tienen que hacerlo; hay mejillas dispuestas a recibir el otro golpe….y remata: México y el mundo no aguanta más…los perros deberían darse cuenta ya que la carne de los suyos les envenena la sangre y se irán pudriendo, a pesar de tener un cachito de oro bajo la lengua, pensando que es el remedio. El veneno está ahí y nos fermenta a todos…abrir los brazos solo puede generar alas”.
Aceptemos el reto del que tira la bofetada, del que quiere el control para debilitar y adormecer. Hagamos la revolución! Una revolución de mexicanos comprometidos, ciudadanos sin partido, que como remata Mardonio Carballo en el texto referido: El cero es ya una ganancia!
Hay pueblos que cuando se toman decisiones importantes, se requiere de la asistencia a la Asamblea y de la participación en ella… para que esos algunos, no sigan decidiendo de forma unilateral y arbitraria.
Complace también este contagio de hartazgo que expresamos y que pretendemos que se extienda a todo el que tenga voz, Saramago amaga así al final de su texto No al Paro: “Frente a la soberbia del sistema, invoquemos nuestro derecho a la crítica y nuestra protesta. Ellos no lo saben todo. Se han equivocado. Nos han engañado. No toleremos ser sus víctimas”.
Y en esta estrepitosa caída, hagamos la revolución; pero de manera distinta y ahora!
DOROPEATON.
Transición en claroscuro...El libro de mi novia Carmen Aristegui

Personajes de la vida pública disímbolos y aun contradictorios, políticos de recorridos largos y tortuosos, acusados y acusadores de la tragedia nacional, junto con testigos, intelectuales y opinadores, transcurren por las páginas del libro Transición. Conversaciones y retratos de lo que se hizo y se dejó de hacer por la democracia en México, de Carmen Aristegui, en coautoría gráfica con Ricardo Trabulsi. Recogemos aquí, con autorización de la editorial, fragmentos de los testimonios de seis protagonistas clave de la política nacional en las últimas décadas.
Luis H. Álvarez
–La elección (presidencial de 1988) fue considerada fraudulenta por el PAN y por el Frente Democrático. La izquierda no reconoció a Salinas pero ustedes permitieron el acercamiento con Salinas. ¿Cómo recuerda eso? –pregunta Carmen Aristegui.
–Me convencieron de que en el ámbito legislativo había mucho por hacer para mejorar el marco legal de ese entonces y así facilitar la participación de quienes luchaban por la democracia. Francamente no sé si hicimos lo correcto en ese momento.
–El caso es que todo esto derivó en las reformas a la autoridad electoral, pero Salinas llegó reconocido por figuras clave del PAN, como usted, Diego Fernández de Cevallos y Carlos Castillo Peraza. Eso estableció una nueva dinámica de la oposición electoral.
–En las elecciones locales sí se empezó a avanzar en el reconocimiento.
–¿A cambio de qué? Se le llamó concertacesión. Había un reconocimiento a la oposición a cambio de apoyar a Salinas.
–No creo que fuera tan meritorio por parte de la autoridad reconocer triunfos.
–Era una cosa muy novedosa.
–Sí.
–Dice que cree que se equivocaron, ¿en qué?
–Tal vez debimos haber sido más radicales.
–¿Qué le hubiera gustado que pasara?
–Haber exigido a Salinas un costo mayor. Por lo menos.
–El hecho de que Diego Fernández de Cevallos avalara la famosa quema de boletas tuvo su costo…
–Eso fue un error.
–¿Qué tan caro le salió al PAN?
–No sé si al partido o al país. Diego me dijo: “Si las boletas han estado en poder de ellos, ¿qué nos garantiza que no hayan sido modificadas?”. Yo sostuve que no debíamos ser nosotros quienes tuviéramos la última palabra.
Aristegui brinca al tema de la Ley Indígena y de las autonomías a propósito del movimiento zapatista.
–¿Se le tuvo miedo a las autonomías?
–Sí.
–¿Fue por la intervención de Diego Fernández en la opinión presidencial?
–Bueno, Diego en su campaña… fue un fogoso orador… realmente ha sido Diego… a mí me da la impresión de que en un momento dado no siguió luchando. Eso se lo digo aquí.
–¿Diego?
–Sí.
–¿Diego se frenó en la contienda?
–No sé.
–Fox es muy duro en su libro respecto a ese tema…
–¿Cómo?
–Vicente Fox cuestiona seriamente por qué frenó su campaña… Habiendo ganado el debate… Ganó el debate y se frenó.
–Sí, para mí es algo de lo que no tengo toda la explicación.
–Respecto a Vicente Fox: existe el Fox que usted y Manuel Clouthier incorporaron al movimiento democratizador, tenemos al Fox que gobernó Guanajuato, al candidato presidencial y al Fox que llega a Los Pinos e interviene en una batalla indebida para dejar fuera de la contienda a Andrés Manuel López Obrador hacia el final de su mandato.
–Esta idea no la he manifestado, pero yo creo que la mujer no le ayudó.
–¿Fue un factor nocivo?
–Yo creo que sí. Influyó en él. Pero sin Fox, un candidato carismático, el proceso de consolidación democrático hubiera tardado más en llegar.
Manuel Bartlett
Quien fue secretario de Gobernación con el presidente Miguel de la Madrid y responsable de la elección de 1988, dice que acabó como “el chivo expiatorio de una campaña sucia”, la presidencial de Carlos Salinas de Gortari.
Niega que él haya sido el responsable de la caída del sistema. Más bien, señala que quien se encargó de difundir esa versión fue el propio Carlos Salinas de Gortari.
Bartlett, odiado por la izquierda desde entonces hasta hace unos años, en que, primero, se incorporó a la lucha contra la privatización de Pemex, y ya recientemente a la batalla contra el duopolio de las televisoras y el rechazo a la liquidación de Luz y Fuerza del Centro, concluye sobre los comicios de finales de los ochenta: “Yo creo que ganó Salinas, honestamente yo creo que ganó Salinas. (Aunque) La distancia de votos no fue muy grande”.
Pero sobre Salinas, el también exgobernador de Puebla tiene más conclusiones.
“Salinas gobernó con el PAN, le abrió las puertas del poder y regaló posiciones como Guanajuato. Entonces se apodera del PRI y se pone de acuerdo con Fox.”
–¿Cómo? –pregunta Aristegui.
–Salinas se asocia con Fox, se reúne con él y le ofrece los votos que hoy le ofrece Beltrones a Calderón. Si le va bien a Fox le va bien a México, decía Salinas el día que (Roberto) Madrazo tomó protesta como presidente del partido. Yo decía lo contrario, si le va bien a Fox, al país le va de la fregada.
–¿Cuál es la salida, antes de una revuelta social?
–La salida es una expresión popular fuerte en este país, hoy o mañana.
–¿Existe eso?
–Se llama López Obrador.
–¿Se llama López Obrador?
–No hay otro.
Manuel Camacho
En 1988 era jefe del entonces Departamento del Distrito Federal y, se decía, brazo derecho de Carlos Salinas de Gortari. Habla de la polémica elección de ese año: “Hubo múltiples irregularidades”.
–¿Se traduce eso en fraude? –pregunta Aristegui.
–Sí, hubo cosas muy graves en la elección.
Revela que la convulsión política y social poselectoral se resolvió “en una negociación con el PAN y en una línea de civilidad con el FDN. Mi plan era pactar con el PAN, con la izquierda y con el PRI, pero Salinas dice: Yo me quedo nada más con este pedacito, es decir, armó el pacto conservador”.
–¿Cómo se dio la negociación con el PAN?
–Hubo una reunión en casa de Juan Sánchez Navarro. Asistimos Clouthier, Salinas, Don Juan y yo. Ahí plantearon las reformas que querían: la electoral, la del ejido, del artículo 123, de las iglesias y de la educación.
Hacia el futuro, Camacho Solís, tutor del actual jefe de gobierno del DF, Marcelo Ebrard, habla del futuro del país y de Andrés Manuel López Obrador, aunque sin mencionarlo: “El gran reto es cómo construimos una salida política democrática a esta crisis. Se construye con personas honestas, que puedan decir que no han participado en nada, que sean puras; pero también con política, con compromisos de mucha gente, con alianzas muy amplias. Quien crea que sólo con la parte pura del país va a dominar a todos los intereses, no entiende el país en el que vive”.
Cuauhtémoc Cárdenas
–¿Hubo fraude en el 2006? –cuestiona Aristegui al hijo del expresidente Lázaro Cárdenas.
–No lo sé. Acción Nacional tuvo más votos para el Congreso que la Coalición de Andrés Manuel López Obrador; esto puede ser una señal del voto. Fue un grave error del gobierno no haber accedido al recuento. Hubiera quitado cualquier duda. A Felipe Calderón la legalidad se la dio el Tribunal.
–¿Le regateó apoyo a López Obrador y eso incidió en la elección presidencial?
–No creo. Decidí no participar en 2006 porque la contienda interna no fue equitativa. Hubo recursos externos al partido y a los precandidatos. Recursos del gobierno de la Ciudad de México. No diría que recursos fiscales, pero sí los que surgen de la política de la ciudad. Consideré que estaba en desventaja y que no tenía obligación de participar en la campaña. Sin embargo, mi voto fue para los candidatos de mi partido.
–¿Y hasta qué punto llegó el distanciamiento con él?
–Hay un distanciamiento porque diferimos acerca de cómo conducirnos en la política. Compartimos un partido, pero a ver qué queda de él después de estos días. Andrés Manuel y yo compartimos un partido… un partido partido.
Diego Fernández de Cevallos
–¿Qué opinas del fenómeno Enrique Peña Nieto?
–Con frecuencia escucho que sus críticos lo señalan como un producto que inventó la televisión. Eso no es exacto. Yo creo que Peña Nieto puede estar aprovechando espléndidamente todos los apoyos mediáticos y su posición política de gobernador, pero es un hombre que tiene carisma propio y nadie lo puede negar. Paralelamente las televisoras le están dando un juego muy importante a Marcelo.
–¿Como el plan B?
–Ni siquiera lo veo como el plan B, porque creo que las televisoras saben que Marcelo, a la hora de la verdad, no le va a sostener ni la vista al Peje, a pesar de ser mucho más inteligente y preparado que él. Pero el psicópata le lleva toda la ventaja del mundo. Peña Nieto es señalado por sus críticos como El carilindo que produjo la televisión, pero yo lo veo como un político con capacidad incuestionable para comunicarse y que trabaja consistentemente. Trae un posicionamiento en el Estado de México y en el país que no es solamente producto de la televisión.
–Parece tu candidato
–No, estoy diciendo la parte positiva, pero también creo que todo lo que fácilmente se eleva, fácilmente se cae. Por lo demás, si alguien considera que ya está definida la próxima elección presidencial con un candidato inalcanzable, se equivoca. Habrá quien piense que el Peje es gallo muerto, pero va a dar mucha camorra. Los rancheros sabemos que el carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Andrés Manuel López Obrador
–Se han generado muchas preguntas a tu alrededor. Una de ellas es de qué vives.
–Vivo de lo que obtengo del pago de presidente legítimo, 50 mil pesos mensuales. ¿De dónde se obtiene ese dinero? Pues de lo que aporta la gente.
–¿Y se mantiene el fondo?, ¿no has dejado de cobrar la quincena?
–No hemos tenido problemas mayores. También hay toda una leyenda acerca de dónde vivo. Dicen que soy una gente ambiciosa, que lo que me mueve es el dinero y que tengo casas en Santa Fe, en Las Lomas y en Miami.
–¿Cuántas casas tiene Andrés Manuel?
Una que me dejaron mi papá y mi mamá en Palenque… Es donde ellos vivían y ésa es la que tengo escriturada a mi nombre. Esa es mi propiedad. Lo otro son cuentos.
–¿Y en el Distrito Federal?
–Ninguna, porque el departamento en la colonia Del Valle está a nombre de Beatriz (Gutiérrez Müller) y el de Copilco a nombre de mis hijos. Cuando falleció Rocío dividimos todo, y es de ellos. Imagínate que fuera yo un falsario, ¡ya me hubieran hecho pedazos! ¿Tú crees que me atrevería a decir todo lo que digo si tuviera una doble vida o actuara de manera hipócrita?
El excandidato presidencial habla de Fox y de Calderón.
“Cuando todo mundo le quemaba incienso a Fox, yo pinté mi raya al grado que llegaba a un restaurante o alguna parte, se paraba la gente y me llegaban a decir: ‘Oiga, déjenlo, ¿no?, dejen a Fox’…”
–Es que venía llegando…
–Yo empecé a señalar desde el principio, al final pues no me equivoqué. Es un hombre torpe y en eso ahora compite con Felipe Calderón. Desde Guadalupe Victoria, el primer presidente de México, no habíamos tenido a un mandatario tan inepto. Hemos tenido presidentes represores y bandidos, pero ineptos, Calderón y Fox ocupan el primer lugar.
–¿Tú al frente de la candidatura (de 2012)?
–Lo que se va a decidir es qué proyecto de nación queremos. Más que ninguna otra cosa. Más de lo mismo o cambio. Por eso estoy muy tranquilo. ¿Quién va a ser candidato nuestro? El que esté mejor posicionado. En el juego para afectarme y demás, pues a lo mejor piensan que soy un obcecado y que lo que más me importa es ser candidato o ser presidente, eso ya también lo he superado. Soy un hombre de ideas y te diría que me importa más ser un hombre de nación que ser hombre de Estado. (Selección: Alejandro Caballero.)
Luis H. Álvarez
–La elección (presidencial de 1988) fue considerada fraudulenta por el PAN y por el Frente Democrático. La izquierda no reconoció a Salinas pero ustedes permitieron el acercamiento con Salinas. ¿Cómo recuerda eso? –pregunta Carmen Aristegui.
–Me convencieron de que en el ámbito legislativo había mucho por hacer para mejorar el marco legal de ese entonces y así facilitar la participación de quienes luchaban por la democracia. Francamente no sé si hicimos lo correcto en ese momento.
–El caso es que todo esto derivó en las reformas a la autoridad electoral, pero Salinas llegó reconocido por figuras clave del PAN, como usted, Diego Fernández de Cevallos y Carlos Castillo Peraza. Eso estableció una nueva dinámica de la oposición electoral.
–En las elecciones locales sí se empezó a avanzar en el reconocimiento.
–¿A cambio de qué? Se le llamó concertacesión. Había un reconocimiento a la oposición a cambio de apoyar a Salinas.
–No creo que fuera tan meritorio por parte de la autoridad reconocer triunfos.
–Era una cosa muy novedosa.
–Sí.
–Dice que cree que se equivocaron, ¿en qué?
–Tal vez debimos haber sido más radicales.
–¿Qué le hubiera gustado que pasara?
–Haber exigido a Salinas un costo mayor. Por lo menos.
–El hecho de que Diego Fernández de Cevallos avalara la famosa quema de boletas tuvo su costo…
–Eso fue un error.
–¿Qué tan caro le salió al PAN?
–No sé si al partido o al país. Diego me dijo: “Si las boletas han estado en poder de ellos, ¿qué nos garantiza que no hayan sido modificadas?”. Yo sostuve que no debíamos ser nosotros quienes tuviéramos la última palabra.
Aristegui brinca al tema de la Ley Indígena y de las autonomías a propósito del movimiento zapatista.
–¿Se le tuvo miedo a las autonomías?
–Sí.
–¿Fue por la intervención de Diego Fernández en la opinión presidencial?
–Bueno, Diego en su campaña… fue un fogoso orador… realmente ha sido Diego… a mí me da la impresión de que en un momento dado no siguió luchando. Eso se lo digo aquí.
–¿Diego?
–Sí.
–¿Diego se frenó en la contienda?
–No sé.
–Fox es muy duro en su libro respecto a ese tema…
–¿Cómo?
–Vicente Fox cuestiona seriamente por qué frenó su campaña… Habiendo ganado el debate… Ganó el debate y se frenó.
–Sí, para mí es algo de lo que no tengo toda la explicación.
–Respecto a Vicente Fox: existe el Fox que usted y Manuel Clouthier incorporaron al movimiento democratizador, tenemos al Fox que gobernó Guanajuato, al candidato presidencial y al Fox que llega a Los Pinos e interviene en una batalla indebida para dejar fuera de la contienda a Andrés Manuel López Obrador hacia el final de su mandato.
–Esta idea no la he manifestado, pero yo creo que la mujer no le ayudó.
–¿Fue un factor nocivo?
–Yo creo que sí. Influyó en él. Pero sin Fox, un candidato carismático, el proceso de consolidación democrático hubiera tardado más en llegar.
Manuel Bartlett
Quien fue secretario de Gobernación con el presidente Miguel de la Madrid y responsable de la elección de 1988, dice que acabó como “el chivo expiatorio de una campaña sucia”, la presidencial de Carlos Salinas de Gortari.
Niega que él haya sido el responsable de la caída del sistema. Más bien, señala que quien se encargó de difundir esa versión fue el propio Carlos Salinas de Gortari.
Bartlett, odiado por la izquierda desde entonces hasta hace unos años, en que, primero, se incorporó a la lucha contra la privatización de Pemex, y ya recientemente a la batalla contra el duopolio de las televisoras y el rechazo a la liquidación de Luz y Fuerza del Centro, concluye sobre los comicios de finales de los ochenta: “Yo creo que ganó Salinas, honestamente yo creo que ganó Salinas. (Aunque) La distancia de votos no fue muy grande”.
Pero sobre Salinas, el también exgobernador de Puebla tiene más conclusiones.
“Salinas gobernó con el PAN, le abrió las puertas del poder y regaló posiciones como Guanajuato. Entonces se apodera del PRI y se pone de acuerdo con Fox.”
–¿Cómo? –pregunta Aristegui.
–Salinas se asocia con Fox, se reúne con él y le ofrece los votos que hoy le ofrece Beltrones a Calderón. Si le va bien a Fox le va bien a México, decía Salinas el día que (Roberto) Madrazo tomó protesta como presidente del partido. Yo decía lo contrario, si le va bien a Fox, al país le va de la fregada.
–¿Cuál es la salida, antes de una revuelta social?
–La salida es una expresión popular fuerte en este país, hoy o mañana.
–¿Existe eso?
–Se llama López Obrador.
–¿Se llama López Obrador?
–No hay otro.
Manuel Camacho
En 1988 era jefe del entonces Departamento del Distrito Federal y, se decía, brazo derecho de Carlos Salinas de Gortari. Habla de la polémica elección de ese año: “Hubo múltiples irregularidades”.
–¿Se traduce eso en fraude? –pregunta Aristegui.
–Sí, hubo cosas muy graves en la elección.
Revela que la convulsión política y social poselectoral se resolvió “en una negociación con el PAN y en una línea de civilidad con el FDN. Mi plan era pactar con el PAN, con la izquierda y con el PRI, pero Salinas dice: Yo me quedo nada más con este pedacito, es decir, armó el pacto conservador”.
–¿Cómo se dio la negociación con el PAN?
–Hubo una reunión en casa de Juan Sánchez Navarro. Asistimos Clouthier, Salinas, Don Juan y yo. Ahí plantearon las reformas que querían: la electoral, la del ejido, del artículo 123, de las iglesias y de la educación.
Hacia el futuro, Camacho Solís, tutor del actual jefe de gobierno del DF, Marcelo Ebrard, habla del futuro del país y de Andrés Manuel López Obrador, aunque sin mencionarlo: “El gran reto es cómo construimos una salida política democrática a esta crisis. Se construye con personas honestas, que puedan decir que no han participado en nada, que sean puras; pero también con política, con compromisos de mucha gente, con alianzas muy amplias. Quien crea que sólo con la parte pura del país va a dominar a todos los intereses, no entiende el país en el que vive”.
Cuauhtémoc Cárdenas
–¿Hubo fraude en el 2006? –cuestiona Aristegui al hijo del expresidente Lázaro Cárdenas.
–No lo sé. Acción Nacional tuvo más votos para el Congreso que la Coalición de Andrés Manuel López Obrador; esto puede ser una señal del voto. Fue un grave error del gobierno no haber accedido al recuento. Hubiera quitado cualquier duda. A Felipe Calderón la legalidad se la dio el Tribunal.
–¿Le regateó apoyo a López Obrador y eso incidió en la elección presidencial?
–No creo. Decidí no participar en 2006 porque la contienda interna no fue equitativa. Hubo recursos externos al partido y a los precandidatos. Recursos del gobierno de la Ciudad de México. No diría que recursos fiscales, pero sí los que surgen de la política de la ciudad. Consideré que estaba en desventaja y que no tenía obligación de participar en la campaña. Sin embargo, mi voto fue para los candidatos de mi partido.
–¿Y hasta qué punto llegó el distanciamiento con él?
–Hay un distanciamiento porque diferimos acerca de cómo conducirnos en la política. Compartimos un partido, pero a ver qué queda de él después de estos días. Andrés Manuel y yo compartimos un partido… un partido partido.
Diego Fernández de Cevallos
–¿Qué opinas del fenómeno Enrique Peña Nieto?
–Con frecuencia escucho que sus críticos lo señalan como un producto que inventó la televisión. Eso no es exacto. Yo creo que Peña Nieto puede estar aprovechando espléndidamente todos los apoyos mediáticos y su posición política de gobernador, pero es un hombre que tiene carisma propio y nadie lo puede negar. Paralelamente las televisoras le están dando un juego muy importante a Marcelo.
–¿Como el plan B?
–Ni siquiera lo veo como el plan B, porque creo que las televisoras saben que Marcelo, a la hora de la verdad, no le va a sostener ni la vista al Peje, a pesar de ser mucho más inteligente y preparado que él. Pero el psicópata le lleva toda la ventaja del mundo. Peña Nieto es señalado por sus críticos como El carilindo que produjo la televisión, pero yo lo veo como un político con capacidad incuestionable para comunicarse y que trabaja consistentemente. Trae un posicionamiento en el Estado de México y en el país que no es solamente producto de la televisión.
–Parece tu candidato
–No, estoy diciendo la parte positiva, pero también creo que todo lo que fácilmente se eleva, fácilmente se cae. Por lo demás, si alguien considera que ya está definida la próxima elección presidencial con un candidato inalcanzable, se equivoca. Habrá quien piense que el Peje es gallo muerto, pero va a dar mucha camorra. Los rancheros sabemos que el carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Andrés Manuel López Obrador
–Se han generado muchas preguntas a tu alrededor. Una de ellas es de qué vives.
–Vivo de lo que obtengo del pago de presidente legítimo, 50 mil pesos mensuales. ¿De dónde se obtiene ese dinero? Pues de lo que aporta la gente.
–¿Y se mantiene el fondo?, ¿no has dejado de cobrar la quincena?
–No hemos tenido problemas mayores. También hay toda una leyenda acerca de dónde vivo. Dicen que soy una gente ambiciosa, que lo que me mueve es el dinero y que tengo casas en Santa Fe, en Las Lomas y en Miami.
–¿Cuántas casas tiene Andrés Manuel?
Una que me dejaron mi papá y mi mamá en Palenque… Es donde ellos vivían y ésa es la que tengo escriturada a mi nombre. Esa es mi propiedad. Lo otro son cuentos.
–¿Y en el Distrito Federal?
–Ninguna, porque el departamento en la colonia Del Valle está a nombre de Beatriz (Gutiérrez Müller) y el de Copilco a nombre de mis hijos. Cuando falleció Rocío dividimos todo, y es de ellos. Imagínate que fuera yo un falsario, ¡ya me hubieran hecho pedazos! ¿Tú crees que me atrevería a decir todo lo que digo si tuviera una doble vida o actuara de manera hipócrita?
El excandidato presidencial habla de Fox y de Calderón.
“Cuando todo mundo le quemaba incienso a Fox, yo pinté mi raya al grado que llegaba a un restaurante o alguna parte, se paraba la gente y me llegaban a decir: ‘Oiga, déjenlo, ¿no?, dejen a Fox’…”
–Es que venía llegando…
–Yo empecé a señalar desde el principio, al final pues no me equivoqué. Es un hombre torpe y en eso ahora compite con Felipe Calderón. Desde Guadalupe Victoria, el primer presidente de México, no habíamos tenido a un mandatario tan inepto. Hemos tenido presidentes represores y bandidos, pero ineptos, Calderón y Fox ocupan el primer lugar.
–¿Tú al frente de la candidatura (de 2012)?
–Lo que se va a decidir es qué proyecto de nación queremos. Más que ninguna otra cosa. Más de lo mismo o cambio. Por eso estoy muy tranquilo. ¿Quién va a ser candidato nuestro? El que esté mejor posicionado. En el juego para afectarme y demás, pues a lo mejor piensan que soy un obcecado y que lo que más me importa es ser candidato o ser presidente, eso ya también lo he superado. Soy un hombre de ideas y te diría que me importa más ser un hombre de nación que ser hombre de Estado. (Selección: Alejandro Caballero.)
viernes, 4 de diciembre de 2009
NARCOPOLITICA: Las Historias de Dos aliados

La narcopolítica es una realidad en México. A la ampliamente sabida debilidad institucional ha correspondido supletoriamente el poder económico y social de los cárteles, que no buscan cambios ni promueven planes más allá de su necesidad mercantil de contar con protección y movilidad suficientes para sus tareas sustancialmente relacionadas con la exportación.
El priísmo mantuvo una convivencia discreta pero eficaz con capos y organizaciones criminales, procurando una delimitación tajante de campos de acción: los políticos casi nunca manejaban directamente los negocios de la droga ni los jefes de estos bandos se metían abiertamente en asuntos políticos; aquéllos daban impunidad y viabilidad y éstos daban fondos para campañas y para cuentas personales de los funcionarios. Fox desplegó una política de entendimiento tramposo: muy al principio sobrellevó ciertas relaciones de conveniencia mínima con la mayoría de los grupos del narcotráfico pero luego se cargó en la ayuda al tradicional capo favorito de cada sexenio, que en este caso fue El Chapo Guzmán, liberado a principios del régimen del cambio para que se convirtiera en el jefe institucional de ese negocio consentido. Tal desequilibrio extremo abrió las puertas de la confrontación creciente, cruenta, pues de manera insólita el aparato foxista de conducción del gran negocio se convirtió en perseguidor de los contrincantes comerciales de El Chapo, mediante funcionarios de alto nivel que tomaron abierto partido por uno de los bandos, generando las reacciones desesperadas y exacerbadas de los desfavorecidos.
Calderón tomó el tema de las drogas como pretexto para militarizar el país y para establecer nuevos términos comerciales. Pero, en su andar fallido, el felipismo ha debido ceder terreno político a muchos factores reales de poder, entre ellos los gobernadores, principalmente los priístas, y éstos han hecho pactos regionales de entendimiento que pasaron espectacularmente por la aportación de fondos para el financiamiento de las apabullantes campañas electorales que desembocaron en julio pasado con el sorprendente triunfo del PRI en gubernaturas y en San Lázaro (Sufragio en efectivo, como preámbulo de la Sí relección).
Sin embargo, el tema de esa infiltración criminal fue abordado ayer en un congreso internacional por Leonardo Valdés Zurita y Felipe Calderón (consejero presidente del IFE, el primero; consejero de Los Pinos, el segundo), dúo dinámico que alertó sobre los riesgos de que suceda lo que, se dice en esta columna, ya ha sucedido. Los párrafos de alerta arrojaron luces hacia el futuro, sin conceder que la fuerza económica y social del narco es, ya, un ingrediente de definiciones políticas y de operación cotidiana, instalado en diferentes nichos de los tres poderes y de los tres niveles de gobierno, no sólo en los ámbitos visibles de lo policiaco y lo judicial.
Ese factor sombrío ha sido poco analizado en función de los difíciles comicios de 2012. Contra las previsiones que suponían que las regiones dominadas por el narcotráfico sufrirían obstrucciones en el proceso electoral de 2009, los incidentes fueron prácticamente inexistentes, como si los propios cárteles estuvieran de acuerdo en el flujo natural de esos comicios que finalmente ganó el PRI. Pero, hacia 2012, esa fuerza paramilitar sin control podría decidir vetos, cotos, amenazas e incluso acciones directas en función de intereses, pactos y órdenes. A la mafia que suele denunciar el lopezobradorismo habría de sumarse el riesgo de que mafiosos explícitos, no vergonzantes, pretendan frenar, desviar o definir el curso electoral venidero. Para impedir esa distorsión extrema no hay instancias eficaces ni voluntad real: la narcopolítica es una realidad palpitante y sus efectos pueden causar secuestros y destazamientos políticos y electorales sobre pedido.
Julio Hernández López
Astillero
No es la primera vez que a la administración de Eugenio Hernández se le acusa de indolencia o nexos con el crimen organizado que opera en su entidad
Mientras en el estado, lo mismo en los círculos políticos que en los corrillos empresariales, campean versiones que ligan a su procurador de Justicia, José Herrera Bustamante, con el incremento en secuestros a todos los niveles sociales, el gobernador vive encerrado en su palacio y en la indolencia total.Un empresario de Tamaulipas, cuya familia acaba de ser víctima de un secuestro, narra cómo, desesperado, decidió acudir al gobernador Eugenio, de quien se considera amigo. Con todo el protocolo de por medio, el mandatario le dio una audiencia y lo recibió en su despacho. Tras los saludos de rigor, el gobernador preguntó a su amigo qué se le ofrecía. Sin poder controlar la emoción, el empresario le narró lo que sucedía. “Vengo a pedir tu ayuda, ya no sé qué hacer”, le dijo.Después de escucharlo, el gobernador hizo una pausa y respondió a su amigo: “Pues yo te recomiendo que negocies con los secuestradores. No veo qué más puedas hacer”. El hombre salió de ahí con la cara desencajada y una sensación de impotencia y abandono….
Y ante todo eso, ¿qué hace el gobernador? Nada. Les recomienda a sus gobernados que negocien con los criminales. ¿Será que él ya aplicó esa fórmula?
Serpientes y Escaleras
Salvador García Soto
¿Qué esconde el caso Bayardo?
Algo hediondo esconden. Desde hace tiempo. El asesinato del ex funcionario policial Édgar Enrique Bayardo del Villar ha comenzado a aflorar toneladas de porquería. Días antes de su ejecución, EL UNIVERSAL publicó que en el caso de Bayardo el crimen sí pagaba. Y con millones de pesos. Nadie movió un dedo. ¿Por qué tantos privilegios? Hoy se sabe que el ex informante del narcotraficante Ismael “El Mayo” Zambada no andaba precisamente escondido: vivía en Polanco, en un departamento de lujo que está debajo del que ocupa el ex canciller Jorge Castañeda, y enfrente de Relaciones Exteriores. Era vecino de un hijo del líder petrolero Carlos Romero Deschamps, y de dos diputados panistas. Por si fuera poco, el mismo martes se supo que su chofer, José Solís Castillo, traía más de 170 mil pesos en efectivo y en cheques a nombre de una hermana del ex funcionario de la PFP, Georgina Bayardo. ¿De dónde los sacó? Dudas: Lo hicieron funcionario; duró años informando al cártel de Sinaloa; cuando lo agarraron, le cancelaron el proceso haciéndolo testigo protegido y le devolvieron casi 20 millones de pesos en propiedades. Y andaba por la calle “como Juan por su casa”. Alguien debe muchas, muchas, muchas explicaciones.
Periodistas de EL UNIVERSAL Bajo Reserva 03 de diciembre de 2009
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