Tlaskamati

miércoles, 15 de julio de 2009

NO PUEDES, ROSA, COINCIDIR CON TU ROSA...




'Lo he leído, pienso, lo imagino;
existió el amor en otro tiempo.'
Será sin valor mi testimonio.

Rubén Bonifaz Nuño


...alle Rosen sind entweder gelb oder rot...
No puedes, rosa, coincidir con tu rosa.
La rosa es amarilla, o no:la rosa es roja, es blanca, es rosa.
¿Son sus hermanas todas amarillaso blancas?
¿Rosadas, color vino?
Lo verdadero no es un callo de este aparador,
ni lo falso una grieta de su espalda de encino.
Rosa, no es prenda tuya la verdad de tu amarillo o de tu rojo.
No es un pétalo más esa rojez que es sólo sangre de tu realidad
y trampa y muerte del ojo que te observa con sus tintas.
No, rosa,no eres verdad como rosa de tal o cual textura,
no se empatan las voces, al cantar,del crecer y el vivir.
En innúmeras vidas te deshojas al tiempo
en que maduras,palideces o alientas,
Rosa, no puedescoincidir con tu rosa.

Eduardo Lizalde:Eduardo Lizalde Chávez comenzó a publicar poemas a los 18 años, en 1948, en el diario El Universal. Después publicó su primer libro de poemas a los 27 años de edad, titulado La mala hora. Antes había estudiado brevemente en la Escuela Superior de Música y después la carrera de Letras en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.
Es hermano del popular actor de cine y telenovelas Enrique Lizalde, que actualmente trabaja en Televisa. En 1955 comenzó su militancia en el Partido Comunista Mexicano, del cual fue expulsado a principios de los años 60, junto a José Revueltas. Después, junto con el mismo Revueltas, fundó la Liga Leninista Espartaco, movimiento político alternativo del que pronto se desencantaron ambos.

Por esas mismas fechas, al lado de Enrique González Rojo y Marco Antonio Montes de Oca, fundó el Poeticismo, una fallida corriente literaria, que el propio Lizalde desmenuza y critica severamente en su libro Autobiografía de un fracaso. Ahí afirma que esta corriente consistía en hacer poemas "con originalidad, claridad, y complejidad", una vaguedad que lo llevaría a reflexionar que en realidad "no era nada". [1]
Lizalde es conocido como El Tigre, por la aparición de recurrente de este animal en su obra poética, escrita en este sentido bajo la influencia de Blake y Borges, pero también por sus lecturas infantiles de ciertas narraciones de Salgari y Kipling:

"El tigre es una figura fascinante desde los tiempos bíblicos hasta la etapa actual y no creo que haya un escritor que no haya mencionado nunca al tigre. El tigre es la imagen de la muerte, de la destrucción, y además, de la belleza; es solamente un instrumento metafórico."

http://www.literaturainba.com/escritores/eduardo_lizalde.htm
Asimismo, Lizalde ha sido un promotor y animador muy activo de la literatura mexicana, pero al mismo tiempo ha dado muestras de hallarse insatisfecho con su propia obra y con la poesía en general, de la que ha dicho frecuentemente que "no sirve para nada":

..."escribir no sirve absolutamente para nada. Gramsci decía que 'el arte no sirve para nada, sirve, porque es arte'. Particularmente la poesía, es un arte que como dice mi amigo y colega de profesión involuntaria, Gerardo Deniz, es el minusválido de los trabajos artísticos, porque no deja dinero, difícilmente deja prestigios o llega a grandes glorias."

http://www.literaturainba.com/escritores/eduardo_lizalde.htm
Además de componer y publicar sus libros de poesía y prosa, dirigió durante un año El Semanario Cultural, suplemento del diario Novedades. Entre los diversos puestos que ha ocupado en la administración pública de México destacan el haber sido secretario general de la Escuela de Cursos Temporales y director de la Casa del Lago de la UNAM, director general de Educación Audiovisual y director general de Publicaciones y Medios de la SEP, director de Ópera del Instituto Nacional de Bellas Artes y director de la Biblioteca de México y la revista del mismo nombre.

Entre los premios que ha recibido, destacan el Premio Xavier Villaurrutia 1970, el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes 1974, el Premio Nacional de Letras y Lingüística 1988 y el Premio Iberoamericano Ramón López Velarde 2002. En 1984 obtuvo la beca de la Fundación Guggenheim.

Eduardo Lizalde ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua el 24 de mayo de 2007, tomando posesión de la silla XIV que perteneció a Elsa Cecilia Frost. Dio lectura al discurso "La poesía mexicana, esplendor e infortunio".

lunes, 13 de julio de 2009

Lila Downs, y una canción que me dedicarón...




Nací en un pequeño pueblo en oaxaca, es ALLÍ que mi cordón umbilical esta enterrado, por lo que según la tradición siempre VOY A regresar a este lugar. Mi madre es una MUJER INDÍGENA MIXTECA de san Miguel el grande y mi padre era un cineasta norteamericano DEL ESTADO DE colorado de ascendencia escocesa. Fui a la escuela en tlaxiaco OAXACA Y ST. PAUL minnesota. en LA CUIDAD DE oaxaca EMPECE A estudiar VOZ EN bellas artes Y en Rowland HEIGHTS, California. Estudié voz y antropología en la universidad de minnesota y estudié el simbolismo de los textiles tejidos por las mujeres de la nación trique en la región de la mixteca, oaxaca. Dejé por un tiempo la sociedad y empecé a escribir canciones acerca de los migrantes mixtecos que van a e.U. a trabajar en los campos y en las cocinas. Me encontré con un payaso/saxofonista llamado paul cohen alrededor de este tiempo, y comenzamos a componer cumbias y otras rolas juntos. Paul siempre oye a coltrane y otros jazzistas y ha sido una constante buscarle el alma a la música

domingo, 12 de julio de 2009

Envidia...El cerebro reptiliano



Érase una vez (es decir, hoy) que en un lugar no muy lejano vivían en un palacio hermoso dos hermanas: la mayor se llamaba Envidia, quien era una niña muy hermosa, y Linda, la hermana pequeña.
Un día, cuando ambas jugaban en el jardín, apareció un hada madrina que se dirigió a Envidia, le dio un beso lleno de ternura en la mejilla y le dijo: “Te vengo a cumplir un deseo. Pide lo que quieras, tu sueño más preciado”.
En ese momento, Linda, al escuchar lo que el hada dijo a su hermana, se quedó atónita y tocando con sus manitas el vestido del hada, la jaló hacia ella y le preguntó: “¿Y a mí no me vas a conceder ningún deseo?”.
El hada le contestó: “No te preocupes, a ti te voy a dar lo doble de lo que pida ella”.
Envidia, furiosa por lo acontecido, reclamó con energía y un coraje indescriptible: “¡¿Hada, pero por qué le vas a dar a mi hermanita lo doble de lo que yo pida?! ¡Eso es injusto! ¿Por qué a ella lo doble que a mí?”.
El hada, con tono suave y explicativo, le contestó: “Niña hermosa, no tienes nada por qué preocuparte, a ti te voy a dar todo lo que me pidas. Todo, todo lo que quieras. Todo, todo”.
“¡Pero, hada, no es justo, ¿por qué a Linda lo doble?!”
El hada le reiteró: “Pero, Envidia, a ti te voy a dar lo que quieras, lo que tú quieras. Todo lo que me pidas. No te preocupes por tu hermana, porque tú vas a tener todo lo que me pidas”.
Envidia seguía molesta, tenía un gesto entre odio e impotencia y lleno de resentimiento. Finalmente preguntó al hada: “¿Entonces seguro le vas a dar lo doble de lo que yo te pida?”.
El hada contestó: “Sí, esa es mi palabra”.
Envidia refutó: “Si a mi hermana le vas a dar lo doble de lo que me vayas a dar, entonces sé lo que quiero: te pido que me saques un ojo”.
Lo más revelador de esta historia (inspirada en un anecdotario de Víctor Hugo) es que la envidia en su parte reptiliana no tiene nada que ver con lo que uno posee, sino con lo que uno es en relación con el semejante. Envidia no quería tener “lo que sea”, lo que quería era estar por encima de su hermana Linda.
El cerebro reptiliano es por naturaleza ambicioso. Su código lo predispone a replicarse, crecer, es difícil ser ambicioso sin ser envidioso.
La envidia comienza con el deseo. “Nunca he conocido la vida sin deseo”, comenta Zeno, el héroe de la novela Las confesiones de Zeno de Italo Svevo, y yo tampoco. La envidia no sólo converge con el deseo, sino con los sueños, con las fantasías que imaginamos despiertos. Una de las fantasías que nos atrapan es la de las cosas que no tenemos, no podemos tener y no deberíamos. Generalmente las cosas que otros tienen. A cuántos no ha pasado que entramos a una casa espectacular y no podemos evitar pensar en poseerla. Observar a una hermosa mujer y fantasear si sería más feliz a nuestro lado que con aquel rival desconocido.
Si observamos que nuestros iguales viven exactamente como nosotros, entonces nuestra condición reptiliana se va a encontrar en una calma relativa. Sin embargo, si tenemos un hogar agradable, un buen matrimonio, un trabajo adecuado, pero nos enteramos en una reunión escolar de que algunos de nuestros viejos amigos viven en zonas mejor cotizadas, tienen ingresos muy superiores a los nuestros y viajan mucho más que nosotros, estamos propensos a sentirnos desafortunados de regreso a casa.
Para la persona envidiosa surge la pregunta: ¿por qué yo no? ¿Por qué debe ser más bella esa mujer que yo? ¿Por qué es más poderoso y rico ese hombre que yo? ¿Por qué ellos tienen abundancia de talentos no disponibles para mí? ¿Por qué me quedé fuera? ¿Por qué yo no? No obstante, podemos transformar la misma pregunta en una afirmación: “Si él lo logró yo también puedo hacerlo”. Una sociedad en la que esta actitud es compartida por la mayoría fomenta la movilidad social, la competencia, la libertad y la prosperidad.
¿Es la envidia sentimiento, emoción, pecado, instinto, disposición temperamental o visión del mundo? Podría ser una prueba Rorschach: dime lo que envidias y revelará bastante de ti mismo. Puede ser todo esto y más. Nadie puede dudar que es una cosmovisión cultural.
La envidia es natura humana; cómo dirigirla es responsabilidad de cada individuo y de cada sociedad. Un final alternativo para el cuento sería: “Hada, te pido que mi hermana sea feliz”.


Andrés Roemer
Doctor en Políticas Públicas
y presidente de Poder Cívico, AC

sábado, 11 de julio de 2009

Obama, La vista es natural, pero...a eso van?



NOTAPEATONICA:Recordamos a Genarito Garcia Luna SSP, Al secretario de Hacienda Carstens haciendo lo mismo con la Bruni en su estancia en México...Ahora le tocó a estos changos!jaja, no se conformó con las de lipe el extranjero?

A GLORIA! Salvador Díaz Mirón




No intentes convencerme de torpeza
Con los delirios de tu mente loca:
Mi razón es al par luz y firmeza,
firmeza y luz como el cristal de roca.
Semejante al -nocturno peregrino
mi esperanza inmortal no mira al suelo.
no viendo más que sombra en el camino
sólo contempla el esplendor del cielo .

Vanas son las imágenes que entraña
Tu espíritu infantil, santuario oscuro.
Tu numen, como el oro en la montaña,
es virginal y por lo mismo impuro.

A través de este vórtice que crispa,
y ávido de brillar, vuelo o me arrastro,
oruga enamorada de una chispa .
o águila seducida por un astro.

Inútil es que con tenaz murmullo
exageres el lance en que me enredo:
yo soy altivo, y el que alienta orgullo
lleva un broquel impenetrable al miedo.

Fiado en el instinto que me empuja
desprecio los peligros que señalas:
el ave canta aunque la rama cruja
'como que sabe lo que son sus alas.

Erguido bajo el golpe en la porfía.
Me siento superior a la victoria.
Tengo fe en mí: la adversidad podría
quitarme el triunfo pero no la gloria .

Deja que me persigan los abyectos!
¡Quiero atraer la envidia aunque me
abrume!
La flor en que se posan los insectos
es rica de matiz y de perfume.

El mal es el teatro en cuyo foro
la virtud, esa trágica, descuella:
es la sibila de palabra de oro:
Ia sombra que hace resaltar la estrella.

Alumbrar es arder. Estro encendido
será el fuego voraz que me consuma.
La perla brota del molusco herido -
y Venus nace de la amarga espuma.

Los claros timbres de que estoy ufano
han de salir de la calumnia ilesos.
Hay plumajes que cruzan el pantano
Y no se manchan. . . ¡Mi plumaje es
de ésos.

Fuerza es que sufra mi pasión la palma,
Crece en la orilla, que el oleaje azota,
El mérito es el naufrago del alma:
Vivo se hunde, pero muerto, flota.

Depón el ceño y que a tu voz me arrulle,
Consuela el corazón del que te ama,
Dios dijo al agua del torrente: bulle!
Y al lirio de la margen: embalsama!

¡Confórmate, mujer! Hemos venido,
A este valle de lágrimas que abate,
Tú como paloma para el nido
Y yo, como león, para el combate!


SALVADOR DIAZ MIRON
Nació en el Puerto de Veracruz en 1853, y murió allí mismo en 1928. Periodista, político, orador fogoso y excelente poeta, fue uno de los Grandes líricos de su generación. Su fuerza pasional, desorbitada a veces, se manifestó en ciertas actitudes de su vida. En la tribuna parlamentaria y en la arenga política dio a conocer su elocuencia tormentosa. Luis G. Urbina lo describe así: "Todo en él era nervioso y apasionado; el cuerpo frágil y apuesto, la cabeza altiva de rostro moreno, ojos oscuros y enérgicos, lacia y fuerte la melena, tersa y audaz la frente". Por su poesía vigorosa y personalísima, su nombre ha recorrido todo el Continente y, en repetidas ocasiones ha figurado en las más notables antologías extranjeras. .Su producción poética comprende dos épocas bien definidas; en la primera escribe, ent.re otras, algunas composiciones que 'acusan un hondo sentimiento de justicia social, condenando lo abyecto y lo mezquino. El poeta francés Víctor Hugo ejerció en él una influencia grande. Díaz Mirón le prodigó siempre una devoción profunda.

Literatura Española y Mexicana
Francisco Valdés Becerril,
Juan Hernández Olvera,
Fermín Estrada Gutiérrez

Google Chrome OS, el puente sobre el río Linux



por mmeida el 8 Julio 2009
Y la bomba del día se llama… Google Chrome OS. No era un rumor. No se tratará ’simplemente’ de una alternativa online. No habrá que esperar demasiado. El sistema operativo de Google es una realidad, correrá sobre el disco duro de tu ordenador, estará disponible en versión beta durante este año y, si nada se tuerce, los usuarios podrán instalárselo con todas las ‘garantías’ en algún momento de la segunda mitad de 2010.¿Un sistema operativo? Bueno, sí lo es porque se trata de un programa que, básicamente, hace lo que todos los sistemas operativos: dotar al ordenador de un sistema de comunicación con el usuario. Pero Google Chrome es un OS bastante peculiar e innovador, que se basa en dos jugadas maestras para convertirse, desde ya, a más de un año de previsión de salida, en uno de los focos de atención del ámbito tecnológico internacional:
1. Está basado en Linux. O, lo que es lo mismo, aprovecha el enorme abismo que aún separa a Linux del usuario medio para transformarlo en un sistema ‘amable’ con vocación popular, una especie de Windows o Mac linuxero, con amplio potencial de mercado.
2. Tendrá al navegador Chrome como principal aliado. En realidad, más que un OS al uso, estamos ante un sistema-puente que permitirá comunicar el ordenador con el navegador, que es donde, en realidad, se van a a ejecutar el grueso de las aplicaciones. Lo cual, por otro lado, significa que cualquiera podrá ejecutarlas, tenga el OS que tenga, siempre y cuando trabaje con este navegador.
Puent x puente = puente al cuadrado. Un golpe estratégico de altos vuelos de una empresa que, en líneas generales, sabe en qué terreno se mueve, cuáles son los males de sus competidores y de dónde puede sacar ventaja.
Está basado en un núcleo Linux y diseñado específicamente para netbooks, aunque puede correr perfectamente sobre ordenadores que soporten x86 y ARM, y su filosofía es la de nube o cloud computing, es decir la de un sistema operativo que ‘vive’ en Internet. Google ya negocia con algunos fabricantes la posibilidad de que incluyan Chrome por defecto y, ni que decir tiene, se trata de todo un órdago a Microsoft y Apple, fundamentalmente.
La gran pregunta es: ¿estarán dispuestos los usuarios a dejarlo todo en manos de Google e Internet? Unos dicen que es el futuro, y otros que un grave error. Y yo digo que probablemente no sea todo ni tan blanco ni tan negro. Que el cloud computing se perfila como opción de futuro, pero que éste no tendrá que pasar necesaria y exclusivamente por las manos de Google. ¿Apostamos?

NOTAPEATONICA: Eso consolidaría la sujeción, el poderio de google con sus usuarios...mayor control de una sola fuente nunca es bueno. Esperemos el contrapeso de los linuxeros...

Colapsa el sistema político mexicano


Con partidos que no representan a la sociedad, políticos sospechosos de corrupción, ausencia de la división de poderes y autoridades electorales sin credibilidad, el sistema político mexicano se sume en la mayor crisis de legitimidad que ni durante los peores momentos del priismo se conoció. Politólogos e historiadores coinciden en que un régimen sin base social es insostenible. “Asistimos a la muerte de la política; la sociedad busca nuevas vías para transformar su realidad”, señala Aguirre Rojas
José Réyez / Zósimo Camacho / Jaime Guerrero
Los electores dan la espalda a la “fiesta de la democracia”. Los “ganadores” de la jornada electoral asumirán sus cargos con el respaldo de una minoría apenas perceptible. Las propias estimaciones del Instituto Federal Electoral previeron que la gran mayoría no acudiría a las urnas, habría anulado su voto o simplemente no votaría por el “triunfador”. Con ese déficit de legitimidad cargarán no sólo la LXI Legislatura, seis gobernadores, 12 legislaturas locales, 525 ayuntamientos, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y los 16 delegados políticos de la capital de la república, sino toda la “clase política” y el régimen de Felipe Calderón, aseguran analistas.
“La ‘clase política’ ya viene ejerciendo los cargos sin legitimidad. Creen que pueden seguir ejerciendo el poder indefinidamente mediante el mundo virtual que crean los medios de comunicación que le son afines. Sin embargo, es claro que las bases están carcomidas. Es como una muela cuyas raíces están podridas: podrá sostenerse algunos días o semanas, pero esa muela finalmente tendrá que extirparse”, explica Pablo Moctezuma Barragán, politólogo, historiador y urbanista.
Carlos Antonio Aguirre Rojas, doctor en economía por la Universidad Nacional Autónoma de México y posdoctor en historia por la École des Hautes Etudes en Sciences Sociales de París, señala que el repudio a las elecciones en México es parte de “un proceso profundo de deslegitimación de las instituciones, de colapso de los procesos políticos, de demostración de que la política como mecanismo de expresión del descontento social ya no es el espacio adecuado; estamos viviendo la muerte de la política: todo el sistema de la democracia representativa, la división y equilibrio de poderes, el mecanismo de las elecciones están colapsados”.
El fracaso de la vía electoral
En diciembre próximo se cumplirán 32 años de la reforma electoral que permitió a la oposición de izquierda su entrada al juego por el poder político. Más de tres décadas después el abstencionismo y la anulación de los votos parecen señalar el fracaso de la vía electoral como método para el cambio de régimen y, en consecuencia, como forma de resolver las profundas desigualdades sociales y económicas.
“La democracia mexicana carece de la más mínima autenticidad, incluso si se le juzga desde el punto de vista de sus propios postulados doctrinales. Se trata, ni más ni menos que, de una farsa totalmente prefabricada y controlada por los grupos de poder económico y político y por el Estado, cuyo único propósito es dar ciertos visos de legalidad, de ‘legitimidad popular’, a su dictadura de clase.”
Habla el sociólogo Arturo Palacios Aguirre, académico, investigador y quien ha escrito diversos ensayos acerca de los grupos y partidos de izquierda en México. De cara al proceso electoral de este 5 de julio, analiza la diferencia entre tomar el poder político en México y ejercer la administración del gobierno.
“Resulta evidente que no es posible tomar el poder por la simple vía del voto ciudadano, como pretende la oposición de izquierda en México desde hace décadas. Ello es así, porque con el triunfo electoral no se toma el poder real, sino, simplemente, las riendas del gobierno”, subraya.
Cuando un candidato de las fuerzas de la oposición llega a triunfar, no se desmoronan, por ese sólo hecho, las fuerzas que apoyan al antiguo régimen, ni cambian tampoco su ideología, su manera de pensar y de sentir.
Advierte que todo aquello que constituye el verdadero poder –el ejército, la policía, los jueces y magistrados, la burocracia y, principalmente, la palanca del poder económico (la tierra, las fábricas, los bancos, el transporte, las comunicaciones)– sigue estando en las manos y al servicio de la clase explotadora, de la clase beneficiaria del viejo sistema.
Entre las causas del rechazo a la “clase política”, los investigadores destacan la ausencia de plataformas políticas reales. Todas las propuestas son tan parecidas que un político puede pasar de un partido de derecha a uno de centro o de supuesta izquierda sin ningún problema ideológico. Y en general todos los partidos tienden a adelgazar el Estado.
“El Estado mismo se ha ido deslegitimando, ha entrado en crisis y ha dejado de cumplir sus funciones fundamentales. Todo lo que tiene que ver con sistemas de seguridad social, educación pública, salud está totalmente colapsado, y eso arrastra a la clase política”, señala Aguirre Rojas.
­­­—¿Se acabaron las diferencias? ¿Todos los partidos y los políticos que están por la vía electoral son iguales?
—Sí hay diferencias. La ultraderecha que ahora está en el poder en México, y en otros países como Colombia, proviene de un partido ultraconservador en el plano cultural; además es muy represiva y muy racista. Mientras, partidos que se pretenden de izquierda como el Partido de la Revolución Democrática (PRD) es un poco más liberal en materia cultural y aborda un poco más la problemática social. Pero hasta ahí.
El autor señala que el problema del sistema de partidos actual es que ninguna de estas agrupaciones políticas por sí sola, pero tampoco en su conjunto, logran representar el descontento social. Tampoco logran que la sociedad mexicana, con toda su pluralidad y complejidad, se sienta representada por ellos.
“Tenemos miles de sectores y movimientos: feministas, indígenas, campesinos, obreros, estudiantiles, de múltiples minorías­… y ningún partido está siendo capaz de reflejar esta pluralidad de intereses, esta pluralidad de demandas.”
El PAN, la fascistización
Edgar González Ruiz, filósofo y especialista en la derecha política mexicana, explica que le Partido Acción Nacional (PAN) busca fortalecer los pilares que lo sostienen en el poder, y que son los mismos en los que tradicionalmente se han poyado los regímenes de corte fascista: el ejército, el clero, los medios de comunicación y el gran empresariado.
El partido en el poder dejó de lado las promesas de empleo y seguridad que ofreció en 2006 y lanzó ahora en 2009 un mensaje monotemático: la lucha contra las drogas. Con ello pretendería también “legitimar” la presidencia de Felipe Calderón y las labores policiacas del Ejército Mexicano.
––¿Efectivamente se vota contra las drogas al votar por el PAN? ­–se le pregunta a Pablo Moctezuma Barragán, autor de Los orígenes del PAN y de ensayos históricos sobre el panismo.
––No, se vota por el uso de la fuerza. Parece que ésa es la consigna del panismo de hoy: no imponerse por el poder de la ley, sino por el poder de la fuerza. Se está construyendo una Presidencia fuerte por encima del Congreso, de los estados y de la soberanía nacional, sin importar el respeto a las leyes. Esto es un proceso de fascistización.
Edgar González Ruiz, por su parte, señala que “al votar por el PAN se vota por el partido que heredó la tradición de los cristeros, el que representó la continuidad de los conservadores, se vota por la parte más conservadora de la jerarquía católica, por el partido que siempre estuvo contra la educación sexual, contra el aborto y por el partido que en su momento tuvo simpatías por los nazis y Pinochet. Tan sólo en este momento, es votar por la militarización”.
El voto por el PAN, según Carlos Aguirre Rojas, se habría convertido en un voto por una estructura tan corrupta como la del Partido Revolucionario Institucional (PRI), pero sin la experiencia de cómo negociar ni a quién corromper ni a quién reprimir.
“Una inmensa cantidad de mexicanos estaba convencida que no podía haber nada peor que el PRI. Los nueve años de administración panista nos han demostrado que sí. Los gobiernos panistas son igual de neoliberales y represores, pero, además, entreguistas y anticulturales.”
El PRI, el retorno al pasado
El partido más viejo del sistema político mexicano, que nació en 1929 con el nombre de Partido Nacional Revolucionario y por más de 70 años detentó el poder, aún es el que más identifica la ciudadanía con la corrupción, el compadrazgo, la represión y la impunidad.
Sin embargo, es el único que podría mantener un crecimiento sostenido desde que fue echado del poder en 2000, tiempo en que no sólo perdió la Presidencia de la República, sino el Congreso de la Unión, y casi la mitad de los gobiernos y congresos estatales. Desde entonces, todo ha sido subir en las preferencias, más por decepción del panismo en el poder y la corrupción en los otros partidos que por los méritos de la plataforma política priista.
“El voto por el PRI es un voto por el retorno al pasado”, señala Aguirre Rojas. “Es la representación de una estructura corrupta neoliberal que muy pocas diferencias guarda en este momento con el PAN en materia económica, política y social”.
El PRD, el fracaso de la “izquierda” electoral
Autor del libro Los partidos políticos en México. Una perspectiva histórica, Arturo Palacios señala que con el fracaso del proceso electoral de 2009 también “se romperá el paradigma de una izquierda que en su ingenuidad supuso que podría tomar el poder por la vía pacífica para instrumentar cambios estructurales en beneficio de los desposeídos, y que hoy llega a un proceso electoral desgastada, dividida, y fraccionada”.
Rosa Albina Garavito agrega que esa “izquierda” llega, además, corrompida, convertida en una franquicia electoral, luego de haber traicionado los principios enarbolados en 1988.
Por su parte, Arturo Palacios prevé que a pesar de la debacle del PRD la izquierda no aprenderá la lección: se recompondrá en un nuevo frente de organizaciones o en un nuevo organismo, pero seguirá pugnando sólo por tomar las riendas del gobierno, que no así el poder político, como ha sido la trayectoria de la izquierda en el país.
Los ejemplos sobran. Ahí donde ha ganado las elecciones y ha gobernado o gobierna el PRD –Baja California Sur, Zacatecas, Guerrero, Michoacán, Distrito Federal, Chiapas– no ha habido una diferencia sustancial en la forma de administrar el gobierno respecto de sus antecesores del PRI. Las estructuras de poder han permanecido casi intactas.
Palacios Aguirre explica que, una vez desacreditadas las instituciones electorales (el Instituto Federal Electoral y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación) y en la medida en que avance el proceso de una nueva reforma política, esa colusión será más estrecha; por tanto, dice, en el futuro debemos esperar de la izquierda no sólo confusión, sino incluso una mayor descomposición.
El papel del Congreso
Tratándose específicamente de la elección de diputados al Congreso de la Unión, en México es más cierto que en muchos otros países capitalistas, cualquiera que sea su desarrollo económico, aquello de que en un parlamento no se hace más que “charlar”, mientras que las verdaderas decisiones se toman en las oficinas de los grandes magnates o en los “privados” de las distintas secretarías de Estado.
La izquierda en la Cámara de Diputados, hasta ahora, se ha revelado como totalmente impotente para cambiar absolutamente nada de trascendencia. Ahí todo sigue igual: desde el reglamento antidemocrático de funcionamiento de la propia cámara, la elección de las distintas comisiones, la existencia de un “ jefe del control de la mayoría”, el boicot de las iniciativas provenientes de la minoría, hasta la votación mecánica e irracional de las mayorías retrógradas para aplastar cualquier avance de la oposición, señala Palacios Aguirre.
Crisis y ropaje democrático
En virtud de la agudización de la crisis económica en México, la burguesía se vio en la necesidad de remozar sus antiguos métodos de control y crear estabilidad como clase en el poder. Dentro de estos métodos, la “reforma política” resultó de una importancia especial, pues mientras fortalece el poder del Estado, aumentando su control sobre las masas y la oposición de izquierda, permite que la burguesía se oculte tras un ropaje democrático, dando rienda suelta a su palabrería sobre la “pluralidad ideológica”, “la verdadera democracia representativa” y demás frases demagógicas que utilizan para confundir al pueblo.
No sólo eso, puntualiza el especialista, errores garrafales y presunciones de triunfo exagerados por la coalición Por el Bien de Todos provocaron el rotundo fracaso de su candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, y la asunción de la reacción más recalcitrante encabezada por Felipe Calderón Hinojosa, fruto de un descomunal fraude y arrebato descarado de las riendas del gobierno a una izquierda que ya se sentía con el poder en la bolsa.
En entrevista, dice que cuando el propio desarrollo del régimen capitalista ha colocado en estas condiciones a la clase poseedora, el Estado, que es el organismo que se encarga de preservar y administrar sus bienes, pone en práctica mecanismos que le permitan a su clase seguir obteniendo ganancias; la devaluación del peso y la inflación son ejemplos claros de esta actitud del Estado.
Así, ante el desencanto ciudadano, sólo la unión de la izquierda podría representar una esperanza para contrarrestar la situación política imperante, dice el politólogo.
PRD, 20 años a la basura: Garavito
Los partidos políticos son el reflejo de una decadencia del sistema político mexicano; “todos pierden con los resultados electorales del 5 de julio, aunque los más afectados son los más débiles, los más vulnerables, como el Partido de la Revolución Democrática (PRD), del cual fui (parte). Luché hace 20 años por defender el voto y ahora lo anulo. La anulación trasciende porque yo estoy sufriendo el desencanto social y la rabia como millones de mexicanos que padecemos este sistema, donde los partidos nos cuestan mucho sin que cumplan su función social”.
Así se expresa Rosa Albina Garavito Elías, quien renunció a su partido por considerar que éste ya era un instrumento caduco y sin rumbo para la lucha democrática en México.
La maestra Garavito no es una improvisada en las luchas sociales: participó en el movimiento armado de la década de 1970. Fue presa política en 1972, en Monterrey; además, vivió exiliada en Italia durante dos años y medio. En 1989, fue invitada por Cuauhtémoc Cárdenas a fundar el PRD. Entonces formó parte del Comité Nacional, luego fue legisladora por ese mismo partido.
Según Garavito, después del fraude electoral de 1988 llegaban delegaciones de mexicanos de diversas entidades del país pidiendo armas porque sentían que ya no había otro camino. “En esos días, nosotros les ofrecimos la lucha de la organización, de la conciencia y del trabajo; los convencimos de que las armas no eran el camino, por eso en ese tiempo el PRD cumplió una importante labor para evitar un derramamiento innecesario de sangre”.
El Frankestein
Después de las pugnas entre López Obrador y Jesús Ortega, de los golpes bajos entre las tribus y de todos los conflictos internos que ha padecido el partido, dice que el riesgo de que éste desaparezca no existe: “El PRD no puede desaparecer como partido, porque más que un partido es una franquicia electoral; nunca se constituyó como partido ni ha funcionado como tal, con proyecto e identidad propia. Siempre ha sido satélite de los liderazgos. La pregunta más bien es: ¿Quién se va a quedar con la franquicia? ¿Si me voy, cuánto pierdo? ¿Si me quedo, cuánto gano? Resulta que al interior hay una convivencia estrambótica, matrimonios de conveniencia”.
El maestro Valeriano Ramírez Medina, especialista en ciencia política por la Universidad Nacional Autónoma de México y estudioso del PRD, coincide: desde su fundación en 1989, el partido nunca logró construirse como tal: “Es un frente que nunca resolvió sus diferencias”. Por ello, vaticina que en 2012 perderá el gobierno de la ciudad de México.
Para el académico, el PRD es un “Frankestein”: “Los trotskistas siguen igual, los maoístas lo mismo y los tranzas también; el PRD acepta toda línea de acción siempre y cuando vayan dirigidos a un triunfo electoral”.
Explica que más que seguir una línea ideológica de estudio y discusión, las corrientes son más de práctica que de ideología y cada una forma sus asociaciones como grupos de presión al interior y al exterior.
“Así aparecen Armando Quintero, con sus taxistas, los chuchos, los bejaranos. A Jesús Ortega no le interesan sus bases, él se cree el iluminado. Es de la idea partidista de los que creen que van a avanzar a pesar del pueblo”.
De López Obrador opina que, como hijo de González Pedrero, hereda la enseñanza y formación de un cuadro del priismo con visión de caudillo. Andrés Manuel piensa y actúa así: “Cuando el partido está contra mí, entonces el partido está equivocado”. (Jaime Guerrero)