Tlaskamati

viernes, 4 de febrero de 2011

Calderón y el Alcoholímetro Político

Imagen: pateandopiedras.com

“¿Tiene o no un problema de alcoholismo el presidente Calderón?”, preguntó al aire la periodista Carmen Aristegui en su emisión de esta mañana en MVS Noticias. La conductora agregó que dejaba la pregunta abierta para que fuera la propia Presidencia de la República la que diera respuesta a esta interrogante.

“Tiene que ser tratado con seriedad el caso”, sentenció Aristegui. Casi simultáneamente en su noticiario de Radio UNAM, el columnista Miguel Angel Granados Chapa también abordaba este tema, a raíz del zafarrancho ocurrido en el salón de recintos de San Lázaro, donde legisladores del PT, encabezados por Gerardo Fernández Noroña, desplegaron una manta con la frase “¿Tú dejarías conducir a un borracho tu auto? ¿No verdad? ¿Y por qué lo dejas conducir el país?”.

La enorme manta tiene una foto de Felipe Calderón con la mirada un tanto extraviada, en medio de varias copas de vino.

La foto fue desplegada en interiores por el periódico Reforma que tituló así la nota: “Revientan diputados sesión. Critican los petistas con manta a FCH. Revira AN a protesta: es un acto vergonzoso”.

El caso no se trataba de una emisión del ridículo programa Top Gear, de la estación británica BBC, que generó un airado conflicto diplomático y mediático, a partir de los comentarios prejuiciosos de sus conductores.

No. Aquí lo que se ha convertido en un rumor en los corrillos políticos, empezando por los propios panistas, trascendió hasta la tribuna de San Lázaro donde la discusión legislativa fue suspendida por el presidente de la Mesa Directiva, el priista Jorge Carlos Ramírez Marín, al considerar que no había condiciones para proseguir con la sesión.

El asunto fue ampliamente cubierto en los sitios online. La reportera Jesusa Cervantes realizó una extensa y puntual crónica en www.proceso.com.mx bajo el título: “Manta que alude a presunto alcoholismo de Calderón genera caos en San Lázaro”.

En los tres principales periódicos de circulación capitalina el tema fue portada: “Riñen en la Cámara y suspenden la sesión”, cabeceó El Universal que publicó una foto con la cúpula legislativa del PAN, encabezada por Josefina Vázquez Mota, quien rechazó “la injuria como método de protesta”. La Jornada tituló así el caso: “Sainete entre PAN y PT; se suspende sesión en la Cámara. El despliegue de una manta contra Calderón originó el duelo verbal”. Reforma describió así el caso: “Acusa PAN agravio a FCH”.

Tantos recursos destinados por Los Pinos para que el tema de la afición del primer mandatario a las bebidas etílicas no se debatiera en los medios de comunicación se esfumaron con este episodio.

Por supuesto que no es la primera vez que se ventila. Varios cartonistas y moneros han hecho referencia a este tema. En las redes sociales es un tópico llamar Calderrón al presidente de la República y algunos motes son hasta cariñosos: “Copitas”, es uno de ellos.

El alcoholismo en los políticos nunca se ha visto como un problema grave, sobre todo si se trata de grandes estadistas. Es el caso legendario del británico Wiston Churchill que guió a su país por la Segunda Guerra Mundial con varias copas de whisky sin perder su lucidez. Y el teórico más importante del PRI, Jesús Reyes Heroles, fue famoso por su afición a las buenas bebidas.

La pregunta es si se trata de un fuego de artificio o si realmente el problema planteado en la manta de los petistas se ha convertido en un tópico, incluso dentro del círculo íntimo de Los Pinos.

Si así fuera, la interrogante planteada por Carmen Aristegui es válida. De todas maneras, también a los servidores públicos, desde el presidente de la República hasta el alcalde del municipio más pobre, se les puede aplicar la prueba del alcoholímetro y de la tolerancia a la frustración.


Jenaro Villamil

AMOR CONGELADO

Puse al amor a la intemperie para que se congelara,

Salí al patio para ver si estaba; colgaba de una rama.

Tomaba caprichosas formas, como agua de cristal;

Aventurero saliendo a las calles, calles congeladas…


Doropeaton

jueves, 3 de febrero de 2011

Las regulaciones del Internet


Mapa desarrollado por Reporteros sin Fronteras que muestra los niveles de censura en el mundo. Las zonas azules están "Libres de Censura", las amarillas tienen algún tipo de censura, las rojas son zonas "Bajo vigilancia" y las negras son zonas de "Censura extrema", mejor conocidas como "Agujeros negros del Internet".

Egipto amaneció ayer con Internet. Tras casi cinco días desconectados del mundo, los egipcios tienen de nuevo acceso a la red y a sitios que han cobrado gran relevancia durante las últimas semanas, como Twitter, Facebook, el sitio web de Al Jazeera o el periódico en línea Al Badil.

El reciente “apagón” tecnológico sufrido por los egipcios es tal vez el más grande que se haya visto en la historia del Internet. La censura comenzó el 25 de enero, bloqueando el acceso a redes sociales. Posteriormente, el 27 de enero, la los mensajes por teléfono celular o BlackBerry fueron también bloqueados. Finalmente, la madrugada del 28 de enero, el servicio de Internet fue suspendido por completo.

Las medidas tomadas por el gobierno egipcio levantaron la duda en el resto del mundo ¿Podría ocurrir en nuestro país? ¿Hasta dónde puede llegar la censura por parte del gobierno en el, aparentemente, medio más libre?

Es un hecho que los gobiernos comienzan a interesarse cada vez más en el control del Internet, más aún tras el tsunami informativo desencadenado por Wikileaks o tras ver el poder que países como China, o ahora Egipto, han demostrado sobre este medio.

Estados Unidos fue de los primeros países en salir a la luz ante las medidas egipcias, no sólo por el hecho de ser el mayor proveedor de Internet en el mundo, sino porque en junio de 2010, los senadores Joe Lieberman, Susan Collins y Tom Carper presentaron un proyecto de ley nombrado “Protegiendo el Ciberespacio como un Bien Nacional” (Protecting Cyberspace as a National Asset), que confiere al presidente la facultad de suspender de forma total y por 120 días todo servicio de Internet en el país. El proyecto causó controversia pues, al parecer, el Presidente podía cancelar el servicio con sólo presionar un switch rojo (idea que posteriormente Lieberman negaría de forma rotunda).

En su momento, la medida de cancelación total del Internet se vio como algo totalitario, e incluso, absurdo. Sin embargo, la decisión que el pasado viernes tomó el presidente Hosni Mubarak demostró que no era imposible.

De acuerdo con Jim Cowie, co fundador de Renesys, compañía consultora de Internet, un apagón de esa proporción sería simplemente imposible en Estados Unidos. Entrevistado por la revista Time, Cowie dijo que hay “demasiado Internet” en el país y que al suspender de esa forma el servicio en la nación americana se entraría en un debate casi filosófico: al suspender al mayor proveedor de Internet del mundo “¿A quién estás dejando fuera, a Estados Unidos o al resto del mundo?”.

Vint Cerf, considerado uno de los padres del Internet (junto con Bob Khan desarrolló durante la década de los setenta el protocolo TCP/IP, base del funcionamiento de Internet) y principal visionario de los fenómenos que ocurrirán en el futuro en la red, declaró en 2007 a Reuters que consideraba como “un fracaso” la intervención del gobierno en Internet, ya que éste es regulado principalmente por la iniciativa privada.

Lo que Cerf tal vez no predijo, fue la estrategia “en conjunto” (en palabras de Jim Cowie) aplicada por el gobierno egipcio.

Si bien, es probable que Cerf tenga razón en cuanto al éxito de la regulación del Internet por parte del gobierno, es un hecho que hay países con medidas totalitarias de control sobre el servicio o los contenidos que circulan en la red o naciones que comienzan a interesarse en métodos para controlar este espacio.

Año con año, el equipo de redacción de Reporteros sin Fronteras publica una lista con los que considera los mayores enemigos del Internet: países que mantienen niveles de censura y vigilancia extrema con el servicio y los usuarios. La lista lleva varios años encabezada por China y Corea del Norte.

El primero, es reconocido por haber arrasado con espacios web y foros de chat. Actualmente, el país asiático realiza una purga y revisión de los 17 millones de blogs con los que cuenta y que pasan por el filtro de palabras “subversivas” o “amenazadoras”. De igual manera, está la presión que el gobierno ejerce sobre los proveedores de Internet nacionales e internacionales, ya son bien sabidas las disputas que hubieron con Google. China es también el país con mayor número de presos por “crímenes virtuales” al mantener a 52 personas en prisión. Reporteros sin Fronteras se cuestiona si otros países, en vez de acusar al modelo chino, comienzan a querer adoptarlo.

Por su parte, Corea del Norte es considerado por la agencia de noticias como “el mayor hoyo negro del Internet”, al ni siquiera existir un servicio nacional. Sólo unos poco privilegiados tienen acceso a la red y ni siquiera existe el dominio .nk. Las páginas del gobierno norcoreano tienen que ser hospedadas en servidores rentados a China.

Reporteros sin Fronteras desarrolló una clasificación en la que establece los niveles de censura de cada país. Curiosamente, México es de los pocos países que no tienen ninguna clase de censura en la red. Los otros tres niveles son “Algo de censura” (Estados Unidos, Canadá, Brasil, Francia, Italia, Portugal, entre otros), “Bajo vigilancia” (Rusia, Australia, Turquía) y “Censura extrema”, o los denominados agujeros negros del Internet (China, Corea del Norte, Irán, Arabia Saudita, entre otros).

Uno de los más recientes y mayores intentos de control de la red lo vive actualmente España, con la polémica Ley Sinde, que busca regular los niveles de descargas de la nación. Un artículo publicado el pasado 28 de enero por JJ Velasco en el blog Bitelia destacaba una de las principales debilidades de la Ley Sinde que resumía perfectamente los problemas de cualquier tipo de control totalitario que intente ejercerse sobre la red: se salva una parte y se hunde otra.

En el caso de la Ley Sinde, Velasco dice que se intenta salvar a la decadente industria discográfica hundiendo a la naciente industria del hosting, que en España mueve 600 millones de euros al año. Decisiones como la tomada en Egipto o leyes como la propuesta en Estados Unidos pretenden “salvar” a ciertos sectores pero se olvidan de otros. Un apagón como el del pasado 28 de enero no sólo trae consecuencias sociales. Hoy en día, una suspensión de ese tipo representa pérdidas millonarias que, posiblemente, muchos gobernantes no estén tomando en cuenta

El problema, pues, no es el control del Internet en sí, sino la forma en la que éste se realice. En la misma entrevista brindada a Reuters en 2007, Cerf concluyó que la única forma en la que podrían regularse los contenidos del Internet sería a través de “acuerdos internacionales sobre lo que es aceptable y lo que no en materia de comportamiento en redes que garanticen que quien sea descubierto infringiendo estos códigos enfrente las consecuencias”. Podría decirse que lo mismo aplica para cualquier clase de control que intente tenerse sobre la red, la cuestión es y serán siempre los pequeños matices con los que esto se haga.

Habrá que ver lo que pasa en los próximos meses y años: si la balanza se inclina por el control como el que China o Core del Norte ejercen, o si comenzamos a apostar por una red más responsable y libre.


Por Arturo Loría

No hago otra cosa que pensar en ti - Joan Manuel Serrat

miércoles, 2 de febrero de 2011

Día de la Candelaria... Inmigrantes como moscas



EL TREN DE LAS MOSCAS -Tráiler del cortometraje-

He allí donde dice uno q no todo está perdido...el vaso medio lleno ante vaso vacío...

martes, 1 de febrero de 2011

Calderón-Ebrard el apellido no importa!!...

El contubernio Calderón-Ebrard




MÉXICO, D.F., 31 de enero (apro).- Más que la victoria en sí, el dato clave en la elección de Guerrero es el que se produjo cinco días antes con la declinación del Partido Acción Nacional (PAN) a favor del polo de izquierda, porque afianza el pacto de Felipe Calderón con la cúpula perredista para perfilar la candidatura presidencial de Marcelo Ebrard.

La decisión del PAN, que humilló a su candidato Marcos Parra, es insólita: Jamás había respaldado una candidatura del PRD, el partido más detestado por sus dirigentes --más aún que el PRI-- desde que fue fundado, en 1989, un odio que ha llevado a extremos demenciales y aun delincuenciales con Andrés Manuel López Obrador.

De hecho, el contubernio de Calderón con la cúpula perredista encabezada por Jesús Ortega --cuyo operador de ambas facciones es Manuel Camacho Solís-- tiene como principal condición neutralizar a toda costa a López Obrador y ensalzar a Ebrard, aun cuando a la derecha le parezca inmundo por haber despenalizado el aborto y promovido las bodas gay.

A los panistas les desconcierta que puedan apoyar a Ebrard, pero entienden que Calderón preferiría entregarle la presidencia a él y no al PRI, porque implicaría una vergüenza histórica por ser hijo de uno de los fundadores del PAN.

Ese es el eje teórico de las componendas vigentes que hacer creer a Ebrard que sí puede contar con el apoyo de Calderón, que no es de fiar.

Pero mientras tanto, en aras de consolidar la alianza con Calderón hacia 2012, Ebrard ha dado inclusive un giro estratégico a su relación con él: Ha desplegado una repentina mansedumbre, que incluye guardar silencio sobre la irrupción de tropas del Ejército y la Marina en las calles de la capital del país, conducta que ha sido correspondida por la mordaza impuesta desde Los Pinos al PAN capitalino.

Otra señal de la alianza entre Calderón y la cúpula perredista controlada por Los Chuchos, cuya astucia tiene a raya a las estridentes pero inoperantes corrientes --y aun al propio López Obrador--, se materializará este domingo 6 de febrero en Baja California Sur: El PRD entregará al PAN la gubernatura del estado.

A diferencia de Guerrero, a donde acudió en seis ocasiones durante la campaña de Ángel Aguirre --y la séptima en la victoria de ayer domingo--, Ebrard no fue ni una sola ocasión a Baja California Sur a respaldar a Luis Armando Díaz, candidato perredista a gobernador, a quien sólo recibió en su oficina de la Ciudad de México, el 7 de diciembre.

Esta manifiesta omisión de Ebrard, sumada a la deliberada abulia del PRD nacional hacia la campaña de Díaz --cuyas más recientes encuestas ubican en el tercer lugar--, perfila el triunfo del candidato del PAN, el experredista Marcos Covarrubias, quien como alcalde dejó en la quiebra al municipio de Comondú.

De manera que si es impresentable el exgobernador Ángel Aguirre Rivero, lo es también Covarrubias, cobijado por una derecha tan inescrupulosa como la izquierda corrupta que encabeza Jesús Ortega, cuyos arreglos con Calderón perfilan otras transacciones: Michoacán para la panista Luisa María Calderón, la “hermana incómoda”, por Nayarit para el perredista José Guadalupe Acosta Naranjo.

El Estado de México es el siguiente objetivo para una alianza, al menos de facto, cuya candidatura que se buscará fortalecer, con el apoyo de Los Chuchos, es la de Luis Felipe Bravo Mena…



Apuntes

¿Qué las elecciones son un asco? Lo son, pero no hace unas semanas ni meses. Lo han sido desde que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) convalidó, como aquí se anticipó, el acervo de trampas cometidas en la elección de 2006, incluido el intervencionismo de los poderes públicos… Nace una estrella: Emiliano Salinas Occelli encabeza un movimiento social para, según él, restablecer la paz en México –“se buscan ghandis”--, y uno evoca los aproximadamente 300 asesinatos de opositores políticos cometidos en el gobierno de su padre, Carlos Salinas, ahora también agitador social. A ver quién les cree…



Álvaro Delgado
Comentarios: delgado@proceso.com.mx

Lecciones de Persia


En las postrimerías de 1979, una heterogénea pléyade de grupos tomó las calles de Irán al grito de "libertad", "muerte al dictador. Congregados en torno a un único nexo -el hartazgo-, concitaban a todo el espectro de la sociedad: hombro con hombro marchaban comunistas, socialistas, demócratas, sindicalistas, intelectuales, laicos, islamistas moderados y radicales... Todos cansados por igual de las arbitrariedades de un monarca que, bajo un leve barniz de democracia, dilapidaba el tesoro nacional ajeno a las miserias e inquietudes de su pueblo, y se sostenía en unos servicios secretos brutales y represivos. Sin embargo, más allá de ese odio común al sátrapa, cada grupo ambicionaba una esperanza distinta, un futuro divergente. Bendecida por la anuencia de Occidente, la protesta creció hasta que el asustado rey, abandonado incluso por su poderoso Ejército, apiló en baúles su fortuna, acondicionó su lujoso avión y acompañado de sus más allegados, partió rumbo al exilio en Egipto.

Treinta y dos años después, las calles de la ciudad donde descansa sin paz el mal hadado Sha, hierven con ecos de un ayer que no está tan lejano. Espoleados por la reciente huída en Túnez de otro dictador con piel de demócrata, cientos de miles de hastiados egipcios abarrotan plazas y avenidas en demanda del fin de la dictadura de Hosni Mubarak, hasta la fecha "aceptada" por Occidente. Como en aquel ayer todavía cercano, socialistas, sindicalistas, apolíticos, demócratas, intelectuales, laicos y religiosos -radicales y moderados- se han asido a un anhelo común: la caída del autócrata que los ha empobrecido, confiado en su posición de "aliado imprescindible" para la seguridad en la zona.

Éste hoy y aquel ayer son distintos. El Egipto que arde en el amanecer del siglo XXI no es el Irán que hirvió en el estertor de la pasada centuria. Tampoco la herencia cultural, histórica y religiosa es comparable, aunque ambas son naciones musulmanas. Ni siquiera la coyuntura internacional es la misma. El telón de acero ha desaparecido y los actores mundiales representan otra tragicomedia. Pero merece la pena recordar la transición y el resultado de la revolución iraní para aventar fantasmas pretéritos. Al igual que entonces, los islamistas -mejor estructurados- han decidido luchar en un segundo plano. Los Hermanos Musulmanes -tradicionalmente la fuerza opositora más relevante- se han parapetado tras la imagen "amable" de Mohamad Baradai, premio Nobel de la Paz y hombre de prestigio internacional. Cierto es que Irán contaba entonces con una figura emblemática como el gran ayatolá Rujolá Jomeini, que dinamizó y a la postre se apropió de la protesta, pero en un primer momento los religiosos iraníes también cedieron gran parte del protagonismo. En la transición, con el aclamado clérigo ya de vuelta en Teherán, la tarea de formar el primer gobierno revolucionario recayó en un laico, Mehdi Bazargan, candidato de Jomeini frente a las ambiciones del ex primer ministro del Sha, Shapour Bajtiar. Apenas siete meses después, con los islamistas escalando por todas las ramas del estado, Bazargan renunció y el poder pasó a un Comité Revolucionario que con presteza instauró el actual régimen teocrático.

La historia nunca se repite, pero a lo largo de los siglos hallamos patrones semejantes. Mubarak, que ha visto las barbas de su vecino pelar en el seísmo político de Túnez, parece haberse preparado para la réplica. La elección de Omar Suleiman como vicepresidente, un cargo vacío desde que el mismo lo abandonara en 1981 para asumir el poder, así parece indicarlo. El ex jefe de los servicios secretos es un hombre con prestigio en el seno de las fuerzas de Seguridad y en el Ejército como para poder controlarlo y evitar la deserción que precipitó tanto el derrumbe del Sha como la fuga de Ben Alí, y garantizar cierta estabilidad rápida que ansía Occidente en un territorio de alto valor estratégico. También para el poderoso vecino Israel, que le conoce bien. No en vano era el enviado especial del presidente egipcio para asuntos palestinos. Además, desde que hace más de un lustro saliera del anonimato, ha sonado insistentemente como el eventual sucesor, solo ensombrecido por la aspiración del hijo de Mubarak, Gamal, ahora también huido.

Para resolver la ecuación, falta saber si el pueblo está dispuesto a aceptar el traspaso de poder a Suleiman y cuánto está dispuesto a resistir en las calles. Y también, qué vía eligen los islamistas. Si como dice el líder tunecino Rachid Ghanuchi "yo no soy Jomeini", y se inclinan por una vertiente más comprensible similar a la que existe Turquía. No cabe duda, que en un proceso democrático con todas las garantías, su mejor estructura le recompensaría con un respaldo popular suficiente para imponer algunas de sus condiciones, como ocurre en el Líbano con el grupo chií Hizbulá. Es igualmente una prueba para EEUU y Europa, que si aspiran a no repetir errores, deberán aceptar gobiernos de influencia islamista... si esa es la voluntad de los pueblos árabes en las urnas.

Javier Martín (Salamanca 1972) es delegado de EFE en Teherán y ex director del Servicio en Árabe de EFE en El Cairo. Ha publicado dos libros: "Suníes y Chiíes, los dos brazos de Alá" y "Hezbolá, el brazo armado de Dios"

JAVIER MARTÍN 01/02/201